El papa León XIV aseguró a los jóvenes de México que “unidos a Cristo podemos hacer que el mundo crea en Él, aún en medio de los problemas que ven a su alrededor a causa de la violencia, la indiferencia, la falta de sentido“.
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El Pontífice dirigió un mensaje a los participantes de III Jornada Nacional de la Juventud 2026, efectuada en Monterrey del 15 al 16 de agosto, en este les pidió: “sean capaces de detenerse y darse tiempo en el silencio, para discernir qué es lo que realmente conviene y edifica“.
De este modo, añadió el Papa, en su carta leída durante el evento y publicada en las redes sociales de la Dimensión Episcopal Mexicana de Pastoral de Adolescentes y Jóvenes: “unidos al Maestro, podrán ser sus testigos, signos de esperanza“.
“Les imparto de corazón la Bendición Apostólica”
León XIV manifestó que la jornada celebrada “es una hermosa ocasión de encuentro entre todos ustedes, junto con sus pastores, que brota de la comunión con Cristo, para manifestar al mundo cuál es nuestro propósito de vida: unirnos a Él y así, participando de su vida, alcanzar la santidad a la que somos llamados”.
Destacó que el título del encuentro: ‘Ustedes también dan testimonio, porque están conmigo’, “lo pone de manifiesto, ya que es el mismo Cristo que nos dice”; en ese sentido, pidió a los jóvenes abrazar “estas palabras con su propia vida”.
Para concluir, los animó a participar de la jornada “con jovial alegría, los encomiendo bajo el amparo maternal de santa María de Guadalupe y les imparto de corazón la Bendición Apostólica”.
El obispo Castro: “México necesita jóvenes que contagien esperanza”
En el evento también fue transmitido un videomensaje del presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, el obispo Ramón Castro, quien recordó a los jóvenes: “nunca caminamos solos porque el Señor siempre camina con nosotros… abran el corazón a la voz de Dios”.
Asimismo, aseveró que los jóvenes son la fuerza que “renueva nuestra esperanza y nos impulsa a seguir firmemente anunciando el Evangelio… vivimos en medio de incertidumbre, de violencia, de divisiones y de situaciones que a veces parecen apagar la esperanza”.
Ramón Castro aseguró que México “necesita jóvenes que contagien esperanza, que construyan puentes donde otros levantan muros, que respondan al odio con amor, a la indiferencia con la cercanía, a la violencia con la paz y al desánimo con la alegría del Evangelio”.
