En Honduras, el obispo de Danlí, Patricio Larrosa pide por la Iglesia de Nicaragua

En su ordenación episcopal, agradece la presencia del presidente del Episcopado nicaragüense en el exilio, Carlos Enrique Herrera, y le asegura su oración “por la libertad” de esa nación centroamericana

Obispo de Danli
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En la Universidad Católica de Honduras, el obispo de Danlí, Patricio Larrosa Martos, pidió por la Iglesia en Nicaragua.



En su ordenación episcopal efectuada el 25 de julio en ese lugar, agradeció la presencia del presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua en el exilio desde 2024, el obispo de Jinotega, Carlos Enrique Herrera Gutiérrez, y le aseguró su oración “por la libertad” de esa nación centroamericana.

“Compartimos su dolor y oramos con esperanza por la libertad de nuestro querido pueblo vecino de Nicaragua”, añadió Larrosa.

Patricio Larrosa

Obispo de Danlí, Patricio Larrosa. Foto: Parroquia San Juan Bautista El Paraíso

El lema episcopal: ‘Hágase en mí conforme dices’

Larrosa Martos -de origen español y quien ha servido 34 años en la Iglesia hondureña- fue consagrado por el arzobispo de Tegucigalpa y presidente de la Conferencia Episcopal de Honduras, José Vicente Nácher Tatay.

El arzobispo Nácher resaltó que el lema episcopal del segundo obispo de Danlí es “todo un propósito: Fiat, ‘Hágase en mí conforme dices’. Servir, acompañar, guiar y conducir, es la labor intrínseca del pastor”.

“El buen pastor no guía a las ovejas como si fueran drones que se mueven desde lejos. El pastor corre la misma suerte de las ovejas, camina adelante para asumir los peligros y si puede, salvar a las ovejas más débiles del ladrón”, añadió Nácher.

El obispo de Danlí porta una reliquia de san Torcuato

En el evento eclesial estuvo presente el nuncio apostólico, Simón Bolívar Sánchez; el cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, arzobispo emérito de Tegucigalpa y una delegación de la Diócesis de Guadix (España), así como obispos, sacerdotes, seminaristas, religiosos, religiosas y laicos hondureños.

El nuncio fue el encargado de presentar el documento emitido por el papa León XIV que oficializó el nombramiento del obispo de Danlí.

De acuerdo con la Asociación Colaboración y Esfuerzo (ACOES) -cuya misión es educar a los niños vulnerables- y de la cual es fundador el obispo Larrosa, éste portó durante su ordenación episcopal una reliquia de san Torcuato y vistió una casulla regalada por feligreses de su pueblo natal: Huéneja, Guadix.

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