El cardenal Sarah acusa a la UE de imponer “una colonización ideológica en África”

El purpurado guineano, una de las voces más críticas con el pontificado de Francisco, denuncia en el Parlamento Europeo que Bruselas condiciona su cooperación a la aceptación del aborto, la ideología de género y los llamados derechos sexuales y reproductivos

El cardenal Robert Sarah, en una conferencia archivo
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El cardenal Robert Sarah, prefecto emérito de la Congregación para el Culto Divino, convertido durante años en uno de los principales referentes del sector más conservador del catolicismo y en una de las voces más críticas con el pontificado de Francisco —hasta el punto de denunciar que documentos como ‘Fiducia supplicans‘ suponían una “herejía” que “socava gravemente a la Iglesia”— llevó ahora su batalla al corazón de Bruselas.



Invitado al coloquio Europe and Africa, Sarah acusó a la Unión Europea de promover una nueva forma de “colonización ideológica” sobre el continente africano mediante la imposición de determinadas agendas culturales como condición para acceder a financiación o programas de cooperación.


¿Podemos seguir entendiéndonos? ¿Las palabras que utilizamos —derechos humanos, dignidad, desarrollo, libertad, salud, género, familia— significan todavía lo mismo para quien las pronuncia en Bruselas, Estrasburgo, Kampala o Conakry?”, ha dicho Sarah.

Para responder, echó mano de unas recientes palabras de León XIV ante el cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede: “Necesitamos que las palabras vuelvan a expresar de manera inequívoca realidades ciertas. Solo así podrá reanudarse un diálogo auténtico y sin malentendidos”.

“Expresiones como ‘salud sexual y reproductiva’ designan con frecuencia el acceso al aborto; ‘igualdad de género’ puede significar la deconstrucción de la diferencia sexual entre hombre y mujer inscrita en el cuerpo humano”, ha aseverado.

“No es cooperación, es poder”

Por todo ello, para Sarah “un tratado, una resolución o un plan de acción que utilizan un vocabulario impreciso y ambiguo no son instrumentos de cooperación, sino instrumentos de perversión y de poder silencioso”.

“Cuando se invocan los derechos humanos para imponer categorías jurídicas ajenas a nuestra historia, a nuestra fe, a nuestra cultura y a nuestra visión antropológica, ya no estamos ante una cooperación entre iguales”, ha explicado el cardenal.

En esa línea, criticó expresamente instrumentos como el Acuerdo de Samoa, al considerar que permiten a la Unión Europea influir en la legislación interna de Estados soberanos. “Aquí aparece de forma verificable la colonización ideológica: el uso del comercio y de las finanzas para intervenir en la legislación penal y familiar de un Estado soberano, violando frontalmente el principio de autodeterminación de los pueblos”, ha dicho el cardenal.

Robert Sarah

El cardenal guineano Robert Sarah. Foto: Vida Nueva

“Europa tiene mucho que aprender de África”

“Cuando Europa construye derechos separados de la verdad sobre el hombre, la razón misma se deforma”, ha insistido. “La Iglesia no pide a Europa que deje de ayudar a África; pide que la cultura del poder se transforme en una civilización del amor”.

“Europa, envejecida y cansada, tiene mucho que aprender y recibir de África”, aseveró, llamando a hacer “un serio examen de conciencia”. “Escuchen a África. Respeten su soberanía cultural. Ofrezcan una cooperación libre, no condicionada por agendas ideológicas”.

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