El obispo de Málaga pagará “de forma inmediata” a las víctimas del sacerdote violador

  • La Diócesis andaluza abonará “en el menor plazo posible” los 403.000 euros por responsabilidad subsidiaria que recoge la sentencia, aunque recursos posteriores minimizaran la cantidad 
  • José Antonio Satué ha escrito una carta a cada una de las cuatro mujeres abusadas para ofrecerles una reunión, terapia y acompañamiento espiritual

José Antonio Satué comparece ante los medios. Foto: Diócesis de Málaga
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El obispo de Málaga, José Antonio Satué, tiende puentes con las víctimas del sacerdote conocido como el padre Fran, que el pasado viernes fue condenado a 52 años de prisión por drogar, violar y grabar a cuatro mujeres.



Así lo ha expresado esta mañana en una comparecencia en la que ha asegurado que se hará cargo, “en el menor plazo posible”, de los cerca de 400.000 euros de indemnización que la Audiencia Provincial de Málaga ha establecido como responsabilidad subsidiaria de la Diócesis andaluza.

De manera irrevocable

A través de una carta que ha enviado esta mañana a las cuatro víctimas a través de sus abogados, Satué les ha comunicado que “hemos decidido consignar y poner a su disposición” la cantidad económica fijada “de forma inmediata”. Es más, esta cuantía se abonará “de manera definitiva e irrevocable”, aun cuando una posible resolución posterior “pudiera rebajar o incluso eliminar la cuantía establecida”.

En su encuentro con los medios, el obispo quiere hacer llegar a las víctimas “la cercanía y reconocimiento de la Iglesia”, en tanto que no quiere que “se vean abocadas a esperar la conclusión definitiva de una causa que podría alargarse en el tiempo”. “Con esta decisión queremos situar a las víctimas en el centro de nuestra mirada y buscar ante todo su bien”, ha remarcado el pastor, con una premisa por delante: “Somos conscientes de que ninguna reparación económica puede sanar el daño producido”.

Recurso abierto

Desde el respeto a la resolución judicial, el obispo deja la puerta abierta a que los abogados puedan recurrir la sentencia en lo relativo a la declaración de responsabilidad subsidiaria de la diócesis. Eso sí, ha insistido en que, independientemente, se facilitará a las víctimas la cuantía que ya se ha establecido. “Si tenemos que correr un riesgo, es mejor correr un riesgo de equivocarnos a favor de las víctimas. Y en este sentido, por eso hemos tomado la decisión de consignar ese dinero de forma irrevocable, aunque se pueda presentar algún tipo de recurso más adelante”, expuso.

El sacerdote malagueño, condenado por abusos a cuatro mujeres

El sacerdote malagueño, condenado por abusos a cuatro mujeres. Foto: EFE

En su alocución, además de señalar en un nuevo ‘mea culpa’ que los hechos recogidos “en la resolución judicial nos avergüenzan y los lamentamos profundamente”, desvela que ha ofrecido a las cuatro mujeres “el servicio diocesano para el acompañamiento terapéutico y espiritual para víctimas de abuso”.

Iglesia segura

De la misma manera, les ha propuesto un encuentro personal para “escuchar aquello que quieran compartir, explicarles cómo estamos afrontando estas dolorosas situaciones y buscar juntos caminos que contribuyan a la erradicación de esta lacra del abuso”. “La experiencia es que lo que nos cuentan las víctimas, su experiencia dolorosa, nos ayuda a ser una Iglesia y una sociedad más seguras para todos”, ha matizado Satué.

“Quisiera reafirmar el compromiso de la Iglesia de asumir con la máxima responsabilidad cualquier denuncia de abuso y de garantizar que nuestros espacios sean entornos verdaderamente seguros, libres de cualquier forma de violencia o de abuso”, remarcó al final de su intervención.

Pedir perdón

Durante su intervención, el obispo de Málaga también ha aclarado que desde el viernes no se ha puesto en contacto con las víctimas porque “uno necesita también el tiempo necesario para tener una respuesta clara cuando una persona o una víctima te pregunta, ¿y ustedes qué van a hacer?”. Además, recordó que ya ofreció públicamente y través de los abogados un encuentro “aproximadamente un mes antes de del juicio”. En cualquier caso, asumió que ante estos hechos una víctima “puede estar molesta”.

“Dije con toda claridad, y sigo diciéndolo ahora, que se pueden cometer errores de los que pedí perdón y sigo pidiendo perdón”, aseguró el obispo de Málaga.

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