Los obispos congoleños claman contra “la dictadura y la privatización del Estado” que busca el Gobierno de Tshisekedi

  • Los pastores denuncian su intento de reformar la Constitución para presentarse a un tercer mandato
  • Ante la “balcanización del país” y el miedo a que “se desate otra guerra civil”, “¡la nación está en peligro!”
  • Mientras, suben los afectados por el brote de ébola: ya hay 447 muertos y 1.460 infectados confirmados

Félix Tshisekedi, candidato opositor a Kabila en RD Congo
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Mientras el Gobierno de la República Democrática del Congo acaba de actualizar la cifra de afectados por el brote de ébola (ya hay 447 muertos y 1.460 infectados confirmados), tales datos son cuestionados en ciertos ámbitos internos, que denuncian que son inflados para recibir ayuda desde el exterior.



Unas dudas en torno al Ejecutivo de Félix Tshisekedi que, en el ámbito propiamente político, se extienden a la Iglesia local. Y es que el presidente, que sucedió a Joseph Kabila en 2019 y que desde entonces ostenta el poder, ya fue cuestionado en ese momento por la Conferencia Episcopal Nacional del Congo (CEONCO).

Martin Fayulu denunció el “fraude”

Hace siete años, mientras la Comisión Electoral anunciaba que Tshisekedi había ganado al recibir el 38,57% de los votos, el candidato Martin Fayulu se quedaba con el 34,83%. Un resultado que este no aceptó, lamentando que había sido víctima de un “fraude”.

Los propios obispos dieron crédito a esa denuncia y fueron claros al sostener “los resultados publicados no se corresponden con los datos recabados por nuestra misión de observación electoral”.

Desde entonces, la situación no ha mejorado. Al contrario. Ahora, el mandatario aspira a un tercer mandato, algo que impide la Constitución, vigente desde 2006, y que establece el límite en dos.

La oposición se manifiesta en las calles

Una situación grave, pues la oposición se manifiesta en las calles ante el anuncio gubernamental de que buscará la modificación constitucional para lograrlo. La consecuencia es que se registran numerosos choques con la policía. Los más graves se dieron el 12 de junio frente al Parlamento, en Kinshasa, la capital, con decenas de heridos.

Reunidos días atrás en su plenaria, en la propia Kinshasa, los prelados han publicado un profético mensaje en el que analizan “la preocupante situación en materia de seguridad y sociopolítica”.

Para ello, “con el fin de aportar nuestra contribución a la consolidación de la paz y la unidad nacional”, ofrecen una palabra de denuncia clara… y contundente: “¡La nación está en peligro!”.

“Nuestro país sigue en guerra”

Un clamor que les emerge de las entrañas al constatar que “nuestro país sigue en guerra, a pesar de los acuerdos de paz firmados. Desde hace cuatro años, una parte del país, en Kivu del Norte y Kivu del Sur, está controlada por el AFC/M23, que consolida cada vez más su administración de los territorios ocupados”.

Mientras “el conflicto continúa, con un elevado número de muertos, así como de desplazados internos y refugiados que viven en condiciones inhumanas”, el Episcopado congoleño también advierte que “ejércitos extranjeros se han instalado en nuestro territorio”.

Concretamente, “en Ituri y en parte de Kivu del Norte, los grupos armados, entre los que se encuentran los ADF-Nalu, están masacrando a miles de nuestros compatriotas”.

Impacto del ébola

Por si fuera poco con la violencia, se constata que, “en el este del país, la enfermedad por el virus del ébola está causando víctimas, con el riesgo de que se propague si no se gestiona adecuadamente”.

Un recado al Gobierno, al que se le reconoce que “se esfuerza por mejorar las condiciones sociales, en particular mediante la construcción de carreteras, colegios, universidades, aeropuertos y hospitales”.

Misa en Mongbwalu, Ituri (RD Congo)

Misa en Mongbwalu, Ituri (RD Congo). Foto: EFE

Algo, eso sí, que solo se da “en algunas provincias”, siendo un hecho que, “más allá de estos avances, en el ámbito económico, la mayoría de la población sigue viviendo en la miseria”.

Los proyectos sociales “se encuentran paralizados”

Al comprobar cada día que “los proyectos sociales puestos en marcha” en su día por el Gobierno “se encuentran paralizados”, los obispos ahondan en su preocupación. Y mucho más al ser testigos de la “tensión creciente” por el proyecto del Ejecutivo de reformar la Carta Magna.

Pese a causar una fuerte contestación social, la campaña del Gobierno, que “moviliza los recursos del Estado” y que “se desarrolla en un clima de terror contra las voces discrepantes”, no cede un milímetro.

Hasta el extremo de que “las manifestaciones de la oposición son reprimidas violentamente por la policía nacional, en colaboración con una milicia de un partido político denominada ‘Fuerza del Progreso’”.

Intención oculta, pero evidente

Todo un aguijonazo contra Tshisekedi que va más allá cuando se condena que “algunos defensores de la reforma de la Constitución ya no ocultan su principal motivación, que es ofrecer otro ciclo de mandatos al actual presidente de la República”.

De hecho, modificar el límite de mandatos “supondría una ruptura del Pacto Republicano, que es un compromiso político histórico, conseguido a un alto precio tras todas las crisis que ha atravesado el país desde la independencia”.

En ese sentido, lo más peligroso es cuando se anuncia “un referéndum que permitiría intervenir, en violación del orden constitucional, en cuestiones intangibles ya protegidas por el artículo 220”.

El artículo 220, la piedra de toque del orden constitucional

Y más cuando la Iglesia es consciente de que “este artículo constituye un auténtico baluarte contra la dictadura y la privatización del Estado”. Y es que, en él, se fijan los pilares del Estado, como la vigencia de la República, el sufragio universal, la independencia judicial o el límite de los dos mandatos presidenciales.

Además del evidente “peligro de modificar la Constitución”, los pastores entienden que “cualquier medida impuesta por la fuerza en esta dirección conlleva enormes riesgos, entre ellos la balcanización del país. En un contexto en el que las rivalidades políticas adquieren connotaciones étnicas y tribales, es de temer que se desate otra guerra civil”.

En conclusión, “no vemos ni la necesidad ni la urgencia ni la conveniencia de modificar la Constitución”. Al contrario, “la prioridad hoy en la República Democrática del Congo es la paz, el bienestar social del pueblo congoleño, la unidad y la cohesión nacional”.

La pandemia supone un peligro para todos

Al final de su potente mensaje, los obispos lanzan una última advertencia: “En este contexto de agitación sociopolítica, que corre el riesgo de desviar nuestra atención de los retos de nuestra sociedad, no perdamos de vista que la enfermedad por el virus del ébola supone un peligro para todos”.

Ébola en Mongbwalu, Ituri (RD Congo)

Ébola en Mongbwalu, Ituri (RD Congo). Foto: EFE

Así, “es importante que cada uno se comporte de forma responsable respetando las medidas de prevención”.

Una petición que se dirige al conjunto de la sociedad, siendo destacable la implicación del “personal sanitario y los voluntarios que participan en la lucha contra esta epidemia, en colaboración con el Gobierno y las organizaciones internacionales, así como con las locales”. A todos se les ofrece una “gratitud paternal”.

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