Tribuna

UMAS protegió a quienes hicieron posible el encuentro con León XIV

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La visita de León XIV a España ha sido el gran acontecimiento eclesial de los últimos años. Durante una semana, Madrid, Barcelona y Canarias acogieron celebraciones multitudinarias, encuentros pastorales y actos institucionales que reunieron a cientos de miles de personas. Cuando un Papa visita un país, la atención suele centrarse en las imágenes que permanecen en la memoria colectiva: plazas llenas, encuentros con jóvenes, familias, religiosos y personas vulnerables.



Son momentos que reflejan la capacidad de convocatoria de la Iglesia y la fuerza de un mensaje capaz de reunir a comunidades enteras. Sin embargo, detrás de cada una de esas imágenes existe una realidad menos visible: la de miles de personas que trabajan durante meses para que todo pueda desarrollarse con normalidad.

La organización de una visita papal requiere una extraordinaria coordinación entre diócesis, administraciones, fuerzas de seguridad, servicios sanitarios, entidades colaboradoras y voluntarios. Porque un acontecimiento de esta magnitud no solo se construye con ilusión y participación; también necesita planificación, prevención y acompañamiento.

El voluntario

Si hay una figura que simboliza el espíritu de una visita papal es la del voluntario. Más de 20.000 personas colaboraron durante estos días en tareas de acogida, orientación, asistencia, logística y apoyo a los peregrinos. Su trabajo rara vez ocupa titulares, pero resulta imprescindible. Son quienes reciben a los asistentes, ayudan a organizar accesos, acompañan a personas mayores o con movilidad reducida y contribuyen a que todo funcione con normalidad.

En definitiva, son quienes convierten una gran organización en una experiencia profundamente humana. Proteger a estos voluntarios ha sido una de las prioridades de la planificación desarrollada con motivo de la visita. Porque cuidar a quienes dedican su tiempo al servicio de los demás es también una forma de fortalecer la misión de la Iglesia.

Soluciones adaptadas

La visita de León XIV ha implicado la celebración de numerosos actos en distintos territorios, cada uno con características y necesidades específicas. Para responder a esta realidad, la Conferencia Episcopal y las diócesis implicadas han contado con el apoyo de UMAS Seguros como una de las aseguradoras oficiales de la visita.

La mutua ha puesto a disposición de la organización soluciones aseguradoras adaptadas a la complejidad del acontecimiento, incluyendo coberturas de responsabilidad civil, protección para voluntarios y participantes, asistencia en viaje y seguros de cancelación, entre otras. Más allá de las coberturas, el trabajo ha consistido en acompañar a las entidades organizadoras para adaptar cada solución a las necesidades concretas de los actos.

UMAS en el estadio Santiago Bernabéu

Presencia de UMAS en el estadio Santiago Bernabéu. Foto: EFE

La participación de UMAS en la visita no puede entenderse sin la relación que mantiene desde hace más de 45 años con la Iglesia. Desde 1981, la mutua acompaña a diócesis, congregaciones, parroquias, centros educativos, fundaciones, residencias y entidades sociales. Esa especialización le ha permitido conocer de primera mano la realidad de las instituciones eclesiales y comprender sus necesidades.

Garantías

La visita ha sido una oportunidad para poner ese conocimiento al servicio de la Iglesia. Porque proteger no consiste únicamente en gestionar riesgos. Significa aportar tranquilidad a quienes organizan, garantizar que los voluntarios puedan desempeñar su labor con confianza y acompañar a las instituciones para que puedan centrarse en el encuentro.

La visita ha dejado imágenes que permanecerán en la memoria de todos. También ha puesto de manifiesto el enorme trabajo de quienes hacen posible que la Iglesia siga generando espacios de encuentro, esperanza y servicio. Y detrás de ese esfuerzo, también ha estado UMAS. Discretamente, como tantas veces ocurre con lo importante.

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