León XIV celebrará el domingo 7 de junio a las 10:00 horas la Santa misa en la plaza de Cibeles, que incluirá la procesión del Corpus Christi por las calles madrileñas. Será el segundo gran acto de su gira por España del 6 al 12 de junio, después de la vigilia con los jóvenes de la noche anterior. Precisamente, el Papa ha animado hoy, durante la audiencia general en la plaza de San Pedro, a “mantener viva esta hermosa manifestación de testimonio público de la fe” con motivo de la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, que se celebra mañana.
- ¿Todavía no sigues a Vida Nueva en INSTAGRAM?
- WHATSAPP: Sigue nuestro canal para recibir gratis la mejor información
- Regístrate en el boletín gratuito y recibe un avance de los contenidos
En la última catequesis de los miércoles antes de viajar a España, el Pontífice ha continuado reflexionando sobre la Constitución ‘Sacrosanctum Concilium’. En concreto, “hoy nos centramos en tres elementos constitutivos de la Sagrada Liturgia: el rito, el signo, el símbolo”, ha detallado Robert Francis Prevost.
Según las palabras del Papa, “el rito —en el que estamos llamados a participar con cuerpo, mente y corazón— es el medio eclesial que, dando una forma definida a la oración, nos ayuda a alcanzar los dones divinos. Está compuesto de signos sensibles que realizan la santificación del hombre (cf. SC 7), como el agua en el bautismo; y de símbolos, que nos ayudan a dar significado y valores más profundos a la realidad que percibimos”.
“Los símbolos son además gestos sencillos —como arrodillarse, darse la paz— o acciones más complejas como los actos constitutivos de cada sacramento, que transforman tanto los elementos materiales, como a quienes entran en contacto con ellos, generando un sentido de pertenencia, tocando el corazón y la mente y suscitando auténticas relaciones eclesiales”, ha agregado León XIV.
León XIV en la audiencia general. Foto: EFE
El aliento de León XIV a los sacerdotes de Oriente Medio
En su saludo a los peregrinos de lengua española, el Pontífice ha invitado a “dejarse formar por los ritos de nuestras celebraciones, participando activamente en ellos, para que estos verdaderamente sean un encuentro vivo con el Señor”.
Antes de despedirse, Prevost dirigió unas palabras a los sacerdotes y religiosos de Oriente Medio: “Acompaño su ministerio y las esperanzas de sus respectivos países con mis oraciones y mi bendición”.
