JUEVES
Bajada de la Virgen de los Ángeles. Del Cerro a la catedral. La romería más numerosa de Madrid. Piedad popular que interpela. Más allá de lo social. Más allá de lo familiar. Más allá de la tradición. Incluso más allá del manto de estreno. Algo se mueve. Cuando alguien la contempla. Me dedico por unos instantes a ver cómo otros la ven. Y descubro ojos vidriosos. Suplicantes. Agradecidos. Curiosos. Búsqueda.
- ¿Todavía no sigues a Vida Nueva en INSTAGRAM?
- WHATSAPP: Sigue nuestro canal para recibir gratis la mejor información
- Regístrate en el boletín gratuito y recibe un avance de los contenidos
DOMINGO
Capilla de la Sabiduría. Universidad Francisco de Vitoria. Misa por la Jornada Mundial de las Comunicaciones. Obispo Lorca Planes. “Una comunicación más humana, verdadera y responsable implica escuchar”. Escuchar, no solo oír. Bajo el templo, la entrega del Premio Lolo de la UCIPE. Para Rubén Cruz. Redactor jefe de ‘Vida Nueva’.
Por ser vida nueva profesional, sin complejos y con una ironía capaz de soportar cualquier desaire clericaloide. Aunque sus palabras provoquen una mirada quebrada. Por traer al presente aquel encuentro con Francisco de tres días en su casa. Lo de menos fue la entrevista publicada. Aquello fue la anécdota en medio de todo lo demás.
Inmigrante de origen subsahariano rescatado por Salvamento Marítimo a 22 kilómetros del puerto de Arguineguín (Gran Canaria). Foto: EFE/Ángel Medina G.
LUNES
Arguineguín. Pisar el muelle sacude más que un retiro de primer impacto. Veo la terrazas apiladas de hoteles y apartamentos al otro lado del puerto. Vislumbro a una señora en su paseo matutino por la playa. No tiene culpa alguna de hacer su vida sin más en el lugar donde tantos llegaron y continúan llegando. Más los que perecen sin ver la costa. Ella no tiene culpa desde su ignorancia. Pero sí somos culpables los que, sabiéndolo, resintonizamos con otro canal para que no nos inquiete demasiado la conciencia. Para que no salpique a mi pureza católica de sombrilla y toalla de arena fina.
MARTES
Escucho a Nieves desde el techado del huerto solidario de Cáritas Tenerife. Me regala una lección magistral de evangelizar con la vida sin necesidad de libro de catequesis sobre la mesa ni crucifijo en la pared. “Donde está la presencia de Cristo vivo, no hace falta el signo. Lo que falla es la mirada. Cristo está presente en los chicos a los que acompaño y en quienes responden a su acogida. Jesús está ahí. En ellos como crucificados y en mis compañeras como voluntarias, con una entrega que nace de la fe. Mi fe es la que me ha traído hasta aquí”. Y añade: “Es hacerse invisible para que el Amor sea lo que se vea”. No será reconocida nunca como doctora de la Iglesia. Pero lo suyo es cum laude.

