Obispos de México orientan a los votantes de Coahuila para elegir a los mejores diputados

Los prelados de Saltillo, Torreón y Piedras Negras comparten aspectos a discernir, para votar por candidatos que prioricen la dignidad humana

Obispos de Coahuila

Recientemente los obispos de Saltillo, Hilario González García; de Torreón, Luis Martín Barraza Beltrán y de Piedras Negras, Alfonso Gerardo Miranda Guardiola, difundieron un mensaje con la finalidad de guiar a las personas para votar por los mejores candidatos a diputados en Coahuila.



En el proceso electoral 2026, los votantes elegirán el 7 de junio a 25 diputados que integrarán el Congreso Estatal, por ello, los obispos recordaron: “En un estado con realidades tan diversas, nuestra participación no es sólo un derecho civil, sino un deber moral“.

Explicaron que para “iluminar nuestro discernimiento, que se funda en la Doctrina Social de la Iglesia ante el voto, proponemos los siguientes principios como guía para evaluar las propuestas de los candidatos a diputados”.

“Programas que promuevan la justicia social y la fraternidad”

En ese sentido, refirieron que “toda ley emanada de la Cámara de Diputados debe tener como centro a la persona humana”, por lo que, “los diputados tienen en sus manos la protección de lo más sagrado: el derecho a la vida, la familia, la libertad de conciencia y la paz”.

Reflexionaron en cuanto al bien común que “ha de traducirse en leyes que emanen con miras al bien y beneficio de todos, pues una mala decisión perjudica, en primer lugar, a los más débiles, por eso invitamos a unirnos para construir y multiplicar oasis de paz”.

Ante las realidades que se viven en el estado, puntualizaron: “como la de nuestros hermanos migrantes, la falta y el cierre de fuentes de trabajo, la escasez del agua, el voto debe favorecer la propuesta de programas que promuevan la justicia social y la fraternidad”.

Abstencionismo: falta de caridad e irresponsabilidad cívica

Aseveraron que los futuros diputados deben respetar la autonomía de las comunidades locales y la sociedad civil, interviniendo para ayudar donde sea necesario, pero sin anular la iniciativa ciudadana.

En lo que se refiere a la democracia, los obispos afirmaron que esta se fortalece sólo mediante la participación libre y comprometida de los ciudadanos: “el abstencionismo es una falta de caridad y una irresponsabilidad cívica; es, en esencia, un ‘voto ciego’ que permite que otros decidan nuestro futuro”.

El pueblo -dijeron- “como actor corresponsable del proceso electoral, debe ser el centro del compromiso político, favoreciendo el diálogo, la participación y la fidelidad a la verdad. Las acciones legislativas deben ayudar a reconstruir el tejido social, recuperando el contacto directo y personal”.

Congreso de Coahuila

Congresistas en un pleno. Foto: Congreso del Estado de Coahuila

Investigar la trayectoria del candidato, sus valores y capacidad para legislar

Para los obispos, la familia “y el corazón herido de la sociedad, aluden a la necesidad de seguir procurando la seguridad y la paz social en todas las regiones de Coahuila, ante las amenazas no solo de la violencia y la drogadicción, sino de la corrupción y de las injusticias”.

Así también, añadieron, es necesario un auténtico discernimiento “para tener las mejores leyes para proteger a las personas en los contextos de familia, escuela, empresa, y barrios; y seguir impulsando el bienestar económico y educativo ante situaciones de pobreza”.

Para que el voto sea libre, secreto y en conciencia, los obispos exhortaron a la ciudadanía a “conocer al candidato: Investigar no sólo sus promesas, sino su trayectoria, valores y capacidad real para legislar. Revisar la fidelidad y la prioridad del bien común del servidor público”.

Ciudadanos activos que exijan el cumplimiento de las promesas de campaña

Pidieron a los votantes evaluar los programas de los candidatos y “preferir proyectos de largo plazo sobre iniciativas inmediatistas o populistas; exigir coherencia pues los diputados son los encargados de diseñar las leyes que regulan nuestra convivencia; por ello, su honorabilidad debe ser intachable”.

También señalaron que será necesario dar seguimiento: “nuestra labor no termina en las urnas. Debemos ser ciudadanos activos que exijan el cumplimiento de las promesas de campaña y la rendición de cuentas”.

Como Iglesia, señalaron los obispos, “buscamos ser testimonio de unidad y respeto. Invitamos a evitar las descalificaciones y la violencia política, el mal uso de la Inteligencia Artificial para crear imágenes que atenten contra la dignidad humana de cualquier candidato, incluyendo la violencia de género”.

“¡A votar por amor a Coahuila y a México!”

Desearon que el proceso electoral sea oportunidad “para fortalecer nuestra amistad social, donde la unidad sea superior al conflicto. Una dimensión fundamental de la misión de la Iglesia es construir la formación de la conciencia mediante el anuncio del Evangelio y la propuesta de criterios morales”.

Hicieron un llamado a orar en familia, en pequeñas comunidades, en las asambleas litúrgicas, por el próximo proceso electoral; “en sintonía con la oración de Jesús, pidámosle que nos ayude a permanecer unidos a Él y nos ilumine para asumir nuestras responsabilidades ciudadanas”.

“Acudimos a santa María de Guadalupe pidiendo que interceda por Coahuila, para que, movidos por la fe y el amor a nuestra patria, coloquemos los cimientos de un futuro más justo, solidario y pacífico, y que el Señor Jesús nos transforme en tierra fecunda. ¡Sal a votar por amor a Coahuila y a México!”.

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