Cumbre León XIV-Mullally: ¿es más ecuménico el Papa que la arzobispa?

La líder de la Iglesia en Inglaterra evita las llamadas a la comunión de las iglesias en su primer encuentro con el Papa

Cumbre León XIV-Mullally: ¿es más ecuménico el Papa que la arzobispa?

León XIV ha recibido, este 27 de abril, en el Vaticano a la arzobispa de Canterbury, Sarah Mullally, la líder de la Iglesia de Inglaterra. La cara visible, con el permiso del Rey, de la Comunión Anglicana iba acompañada por el Richard Moth, arzobispo de Westminster; Anthony Ball, director del Centro Anglicano de Roma; Matthias Grebe, asesor nacional para las relaciones ecuménicas; y la canóniga Margaret Cave, directora del Ministerio Episcopal.



En su intervención, el pontífice, insistió en que “para que el mundo reciba con agrado nuestra predicación, debemos perseverar en la oración y en el esfuerzo por eliminar cualquier obstáculo que impida la proclamación del Evangelio”. Para León XIV, “este énfasis en la necesidad de unidad para una evangelización más fructífera ha sido un tema recurrente en mi ministerio; de hecho, se refleja en el lema que elegí al convertirme en obispo: ‘In Illo uno unum’… ‘En el Uno (que es Cristo) somos uno’ (san Agustín)”.

Aunque, eso sí, reconoció que “este camino ecuménico ha sido complejo. Si bien se ha avanzado mucho en algunos temas históricamente divisivos, en las últimas décadas han surgido nuevos problemas que dificultan discernir el camino hacia la comunión plena”.

Gesto de hospitalidad

¿Cómo ha respondido a estas propuestas la arzobispa? En su discurso ante el Papa, publicado desde el propio arzobispado, ha querido ser más diplomática y evitar concreciones en materia ecuménica. La líder de la Iglesia de Inglaterra agradeció al pontífice su felicitación por su “toma de posesión” y se presentó en Roma como una “peregrina, continuando el viaje que comenzó en Canterbury” con su entronización.

Entonces se comentó que la felicitación de León XIV no hacía un reconocimiento excesivamente significativo de su papel y ahora la reverenda parece devolvérselo alabando el ecumenismo (local) pero con “el arzobispo Richard Moth, quien sirve conmigo como presidente de Iglesias Unidas en Inglaterra” que representa “nuestro compromiso ecuménico compartido en nuestro país y nos recuerda que la peregrinación ecuménica es siempre algo que emprendemos juntos, como comunidad de cristianos que buscan la unidad por la que Cristo oró”.

Tras alabar la labor del Centro Anglicano de Roma cuyos inicios contaron con el apoyo de Pablo VI, Mullally centró su intervención en la misión: “En nuestro mundo actual, estamos llamados a vivir y predicar el evangelio con renovada claridad”. Denunciando los problemas sociales, invitó, “debemos seguir contando una historia más esperanzadora: que toda vida humana tiene un valor infinito porque somos hijos y hijas preciosos de Dios”.

Para “debemos trabajar juntos por el bien común –construyendo siempre puentes, nunca muros–; que los más pobres entre nosotros son los más cercanos al corazón de Dios; y que las fuerzas de la muerte son vencidas por la vida resucitada de Cristo”, señaló sin hacer referencia de la comunión.

Para la primada, el Papa “ha hablado con fuerza sobre las muchas injusticias de nuestro mundo actual, pero ha hablado con aún más fuerza sobre la esperanza”. Agradeciendo sus intervenciones en África, destacó de León XIV que “nos recordó que, a pesar de nuestros sufrimientos, las personas anhelan la vida en toda su plenitud, y que innumerables personas trabajan cada día por esta visión del bien común”.

Una pastora que cuida

“Dios sigue llamándome a un ministerio de acompañamiento a los demás en su sufrimiento y tristeza, y en su sanación y alegría”, confesó la religiosa que fue enfermera antes que obispa. Mullally se presentó como “una pastora que ama y cuida de la Iglesia, que fomenta la hospitalidad a pesar de nuestras diferencias”. Este ecumenismo de la hospitalidad es el único que parece ver posible: “En nuestro camino ecuménico, creo que el Espíritu Santo nos invita a una práctica más profunda de la hospitalidad, no simplemente como acogida, sino como una forma de ministerio”.

Junto a él admite otro, el de junto valorar la “profundidad en la oración, valor en el testimonio, perseverancia en el sufrimiento y fidelidad en el servicio. En todo ello, se fortalece nuestro testimonio común”. “En los años venideros, permaneceré unido a usted en la oración”, interpeló al Papa con el que tuvo un momento de plegaria conjunta.

Tran invitar a León XIV a visitar Inglaterra también en nombre del monarca, agradeció al Papa “por su ministerio como obispo de Roma” –título que no le hace posicionarse especialmente ecuménicamente– y le prometió sus “oraciones mientras caminamos juntos hacia esa unidad que es la voluntad de nuestro Señor” como “hermana en Cristo”.

Unos regalos

Además del discurso, la arzobispa entregó al Papa unos regalos como un ejemplar de una edición antigua (1910) de ‘El sueño de Gerontius’, del cardenal John Henry Newman, ilustrado con ocho láminas en color de Robert T. Rose; un retablo peruano que representa el belén; y miel elaborada con el néctar de las colmenas del jardín del Palacio de Lambeth, residencia oficial el Londres de la primada. ¿Será comparable a la de Castel Gandolfo? ¿Habrá un ecumenismo de la miel… antes que el de la plena comunión?

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León XIV y Sarah Mullally se han encontrado hoy en Roma. Foto: Vatican Media

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