José Beltrán, director de Vida Nueva
Director de Vida Nueva

Premios Carisma: los rostros del Evangelio


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JUEVES

Por la mañana. Rueda de prensa para dar a conocer los Premios SM de literatura infantil y juvenil. Las novelas ‘La memoria de las bicicletas’ y ‘La cuarta vida de Blanca Cuervo’ se llevan El Barco de Vapor y Gran Angular, respectivamente. Relatos que hablan de las crisis personales de los niños y los jóvenes de hoy. De la capacidad de resiliencia. Siempre y cuando cuenten con un entorno que abrace. Con ese colchón que amenaza con resquebrajarse. No en la ficción. En la puerta de al lado.



Por la tarde. Se presenta el himno del viaje del Papa a España. “Alzo la mirada”. Sinodalidad en la composición. Y en las voces. Once creadores cristianos sumando. Mil setecientos niños, jóvenes y adultos sumando en una misma grabación a la vez en Madrid, Barcelona, Gran Canaria y Tenerife. Con un guiño al catalán. Y mucho más. Porque la aportación de cada uno a la letra permitió que no solo se alzara la mirada para contemplar a Jesús. Con el riesgo de un ensimismamiento espiritual. Ese alzar la mirada implica ser capaz de ver al que está en la otra orilla. “Por los que buscan la paz y la libertad”. “Por los que cruzan el mar buscando un hogar, para que vean más allá de la tempestad”. Y no basta solo con mirar.

VIERNES

Entrega del VIII Premio de Ensayo Teológico PPC. Juan Carlos Aonso. Por su obra ‘Todos, todos, ¿todos?’ El racismo como problema teológico. Salesiano, maestro y mago. Como Don Bosco. Con un aviso: “El renovado interés católico que vemos en estos tiempos conlleva un peligro identitario profano”. Y una observación: “Podemos caer en ciertas discriminaciones dentro de la Iglesia. La eucaristía es una mesa común, pero, a veces, intentamos segregar y nos hace perder su autenticidad”.

Mujeres de los proyectos de Oblatas en Almería

MARTES

Fallo del jurado de los Premios Carisma de CONFER. Con nombres que hablan de una Iglesia al servicio. Con rostros de personas que encarnan el Evangelio sin que lleven al cuello una cruz. De las oblatas a Antonio Banderas. De quien se desgasta entre cuidados paliativos para niños a quien humaniza desde los tribunales la crisis de los abusos sexuales, haciendo que la víctima deje de ser un expediente.