El agustino español Luis Marín, nuevo prefecto para la Caridad: el hombre de León XIV para los pobres

Luis Marín de San Martin, subsecretario del Sínodo

El obispo agustino español Luis Marín es desde este mediodía el nuevo prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Caridad. León XIV ha apostado para nombrar como uno de sus ‘ministros’ a una de sus máximas personas de confianza dentro y fuera de la Orden a la que pertenece y que hasta ahora era subsecretario general del Sínodo. De hecho, fue Robert Prevost, siendo superior general de los agustinos, quien fichó a Marín en 2008 como archivero general, a lo que sumaría una nueva responsabilidad como asistente general.



Madrileño de 64 años, asume la responsabilidad de guiar la que tradicionalmente se conoce como la Limosnería Vaticana, encargada de materializar las obras sociales del Papa. La opción preferencial por los pobres que quiso visibilizar el papa Francisco le llevó a elevarlo a la categoría de Dicasterio a través de ‘Praedicate evangelium’, la constitución apostólica de la Curia, promulgada en marzo de 2022.

Dinamizador convencido

Marín ha sido uno de los principales motores de la sinodalidad, no solo en el seno de la Curia vaticana, sino como uno de los dinamizadores apasionados a la hora de aterrizar la participación, comunión y misión compartida en las Iglesias locales.

Subsecretario de la Secretaría General del Sínodo

El religioso agustino toma el relevo como limosnero de Konrad Krajewski, de 62 años, que fue nombrado por Jorge Mario en agosto de 2013 y confirmado en su cargo tanto en 2018 como en 2023 cuando ascendió a prefecto. Además, Francisco le premió como cardenal en 2018. La Santa Sede ha anunciado que Krajewski regresa a Polonia como arzobispo de Lodz, la tercera ciudad más importante del país.

Reforma adelante

Para Marín, León XIV no supone “ningún freno, sino un refuerzo de las reformas de Francisco”. “El nuevo Papa vive el carisma agustiniano, en el que la comunidad y la fraternidad es esencial”, explicaba a ‘Vida Nueva’ tras la elección de Robert Prevost.

Con este punto de partida, el nuevo prefecto define al Pontífice americano como  “un buen líder”: “Es una persona que sabe escuchar. Una vez que escucha, sabe evaluar y repartir el trabajo. El trabajo en equipo no siempre es fácil y sabe decidir. Es exigente consigo mismo, se toma las cosas muy en serio lo prepara todo minuciosamente, con mimo y cuidado”.

Noticias relacionadas