Redactor de Vida Nueva Digital y de la revista Vida Nueva

¿Cómo se presenta la primera Cuaresma de León XIV?


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El mensaje

Hace unos días se publicaba el Mensaje del papa León XIV para la Cuaresma de 2026, firmado el 5 de febrero de 2026. El pontífice ha elegido el título “Escuchar y ayunar. La Cuaresma como tiempo de conversión”, para su primer mensaje de este tipo. Teniendo como eje la escucha y el ayuno ayuda a descubrir estos elementos clásicos de este tiempo litúrgico no como ‘penitencias’ externas, sino como herramientas para una transformación profunda de la persona y de la sociedad.



León XIV detsaca que la Cuaresma debe ser un tiempo para “desconectar” del ruido exterior y volver a poner a Dios en el centro. Por ello propone que la escucha de la Palabra de Dios no es un ejercicio intelectual, sino que es un camino para sensibilizar el oído y captar las injusticias del mundo actual. “La Cuaresma es el tiempo en el que la Iglesia, con solicitud maternal, nos invita a poner de nuevo el misterio de Dios en el centro de nuestra vida, para que nuestra fe recobre su impulso y el corazón no se disperse entre las inquietudes y distracciones cotidianas”, escribe el pontífice.

Sobre el ayuno, el Papa abre el horizonte a un concepto de ayuno que va más allá de la privación de alimentos. Lo define como una “poda” necesaria para que la vida cristiana sea auténtica y fuerte. Advierte León XIV que “el ayuno debe incluir también otras formas de privación destinadas a hacernos adquirir un estilo de vida más sobrio, ya que sólo la austeridad hace fuerte y auténtica la vida cristiana”. Y es que, añade, el ayuno sirve para “mantener despierta el hambre y la sed de justicia, sustrayéndola de la resignación”.

Uno de los ayunos concretos que propone el pontífice en este mensaje es la invitación a “desarmar” la forma en que nos comunicamos, especialmente en entornos digitales. El Papa pide un esfuerzo concreto por eliminar la violencia verbal. Por ello pide directamente: “Esforcémonos por medir las palabras y cultivar la amabilidad —en la familia, en el trabajo, en las redes sociales, en la vida pública y en las comunidades cristianas— para que muchas palabras de odio den paso a palabras de esperanza y de paz”. “Pidamos la fuerza de un ayuno que alcance también a la lengua, para que disminuyan las palabras que hieren y crezca el espacio para la voz de los demás”, exhorta.

Otro aspecto que destaca el Papa en su mensaje, que ocupa un par de páginas, es proponer la conversión no solo como un asunto privado del individuo, sino que debe reflejarse en cómo nos relacionamos con los demás y en nuestro compromiso social. “La conversión no concierne solo a la conciencia individual, sino también al estilo de nuestras relaciones, a la calidad del diálogo y a la capacidad de dejarnos interpelar por la realidad”, señala. A esto sigue una invitación final a vivir estos 40 días como una oportunidad de “reset” espiritual, buscando que las comunidades cristianas se conviertan en lugares donde la escucha genere “caminos de liberación” y concluye alertando que la Cuaresma es, en última instancia, el tiempo para “volver a respirar y volver a amar”.

Miercoles De Ceniza Basilica De Santa Sabina

El calendario

León XIV no solo se estrena con el mensaje sino que incluso lo hace con la propia Cuaresma papas y la consiguiente celebración de la Semana Santa ya que la despedida de Francisco y su elección coincidió con las semanas de la Pascua de 2025.

En el calendario papal hay clásicos como los Ejercicios Espirituales de la Curia Romana que vuelven al Palacio Apostólica tras la propuesta más normalizadora de Francisco de hacerlos o en una casa de retiros o de forma personal. También es un clásico la estación penitencial del Miércoles de Ceniza desde la iglesia de la abadía benedictina de Sant’Anselmo hasta la basílica dominica de Santa Sabina, en la colina del Aventino.

La gran novedad es el ciclo de visitas pastorales dominicales que desde este pasado domingo, el pontífice hará hasta el Domingo de Ramos a diferentes zonas de la diócesis de Roma. León XIV ha querido dedicar cinco domingos consecutivos a recorrer la geografía romana, con encuentros con grupos parroquiales y la celebración de la eucaristía. La gira ha comenzado en la parroquia de Santa María Reina de la Paz, en el Lido de Ostia en una zona de conflictividad social; y seguirá en la basílica del Sagrado Corazón de Jesús, donde se encuentra la sede central de los salesianos junto a la estación de Termini que acoge cada noche a muchas personas sin hogar y los voluntarios que las asisten; luego en el barrio de Alessandrino visitará la parroquia de la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo; en el populoso barrio de Torrevecchia la de Santa María de la Presentación; y, finalmente, junto al Ponte Mammolo la del Sagrado Corazón de Jesús.

Luego llegará la Semana Santa con la recuperación de la misa de la tarde del Jueves Santo en la Basílica de San Juan de Letrán, la catedral del Obispo de Roma. En esta celebración tiene la oportunidad el Papa de dar su importan al rito del lavatorio de los pies. En línea con la tradición seguirán las celebraciones del Triduo, incluyendo el Vía Crucis del Coliseo Romano en el que podría (o no) recuperar de una forma personal la alocución final del Papa, así como la forma de ejercer la presidencia en celebración de los oficios del mismo Viernes Santo. Una interesante cuaresma por delante, ¿para hacer “”reset” también en el Vaticano? No lo parece…

Via Crucis Antorcha Coliseo