Redactor de Vida Nueva Digital y de la revista Vida Nueva

¿Ya tiene planes León XIV para la tarde de Jueves Santo?


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El rumor

El Vaticano no lo ha confirmado aún pero todo el mundo la da por asumido. El papa León XIV volverá al esquema clásico de Semana Santa y, como era más que previsible, volverá la misa de la cena del Señor, en la tarde del Jueves Santo, a la basílica de San Juan de Letrán. Parece que el resto del calendario se mantiene igual y que veremos al Papa el día de Pascua en la bendición Urbi et Orbi con hábito coral como en Navidad o con la capa pluvial tras la misa en la Plaza…



En la conocida catedral romana –a la que el Papa no iría en el día del Corpus Christi si es que está de viaje en España– el papa Juan Pablo II cumplía el rito del lavatorio de los pies con doce ancianos sacerdotes. Benedicto XVI realizó también este gesto previsto en el ritual aunque no necesariamente con sacerdotes naciones aunque siempre con hombres o con fieles revestidos (por supuesto varones) con el alba. En su último Jueves Santo como Papa, en 2012, los elegidos fueron 12 sacerdotes concelebrantes que se subieron a una tarima con dos doce casillas iguales.

Flores Misa Pascua

Francisco

El Jueves Santo del papa Francisco comenzaba por la mañana con la misa crismal en la basílica de San Pedro con los sacerdotes de la diócesis de Roma. En esta celebración, a través de unas homilías más largas de lo que acostumbraba en las eucaristías, fue trazando un perfil del sacerdote que la Iglesia necesita en los tiempos que corren. Hasta aquí todo normal.

Ya en la tarde Francisco celebró solo en una ocasión la llamada Misa in Coena Domini, la Misa en la Cena del Señor, en la basílica vaticana. Fue en 2020 por la pandemia y fundamentalmente para la transmisión por los medios de comunicación. Un año después celebró la misa, para mayor desconcierto, en la capilla del suspendido cardenal italiano Angelo Becciu en medio del proceso de investigación por el uso de los fondos de la Secretaría de Estado.

El resto de ocasiones continuó con la tradicional que tenía en Buenos Aires como arzobispo, compartir la celebración en cárceles o, en menos ocasiones, en otro tipo de centros asistenciales. En estas ocasiones fue noticia, aunque oficialmente la celebración era privada pero con el paso de los tiempos la información al respecto iba siendo más abundante, que el rito del lavatorio de los pies se hizo no solo con varones sino o también con mujeres y que incluso en alguna de las cárceles entre los doce reclusos se eligió a alguno de otras religiones. Para estas celebraciones la homilía era espontánea sin un texto preparado previamente.

Lavatorio Pies Papa Francisco

El futuro

Ahora León XIV tiene que tomar sus decisiones litúrgicas. Puede traer algo de Chiclayo a la liturgia vaticana o simplemente huir de los titulares que destaquen tal o cual detalle tratando de ajustar a la liturgia a la rúbrica sin más colorido que el propio báculo o los ornamentos empleados. Cada pontífice no tiene la obligación de innovar, pero, aunque no lo quiera, marca un toco con sus elecciones, sus palabras en las homilías o su estilo de presidir las celebraciones. Desde luego, lo hemos visto en los últimos papas, la primera Semana Santa marca un estilo que va más allá de quienes se suman a las celebraciones en los recintos vaticanos. Incluso más allá de quienes acudan de nuevo esta vez, tras la pausa de estos años, a San Juan de Letrán.

Hay por medio toda una Cuaresma para meditar en ello.