Janeth Márquez, directora de Cáritas Venezuela, ha compartido con ‘Vida Nueva’ cómo, desde el 3 de enero, el brazo social de la Iglesia “se mantiene como mediador moral” con un discurso que se centra en “la paz con justicia”, haciéndose eco del llamado de los obispos a la oración y a la acción con “una postura de acompañamiento pastoral y neutralidad política activa”.
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La socióloga y politóloga aclara que la entidad, desde el primer momento, viene acompañando a las redes diocesanas en tres fases críticas:
- Monitoreo y diagnóstico de riesgos: han supervisado la red nacional para verificar la seguridad de sus equipos y evaluar posibles riesgos en las zonas de impacto.
- Respuesta inmediata en la frontera: en las zonas de tránsito y casas de paso, activaron protocolos de emergencia para asistir a la población que quedó varada debido a la situación, brindando refugio y soporte básico.
- Continuidad operativa y nutricional: seguimiento de familias afectadas para la entrega de asistencia alimentaria. A partir del 7 de enero, todas sus oficinas retomaron actividades bajo estrictas medidas de prudencia, priorizando la atención directa a niños y mujeres en programas nutricionales y comedores.
Márquez explica que el enfoque de trabajo en la actual coyuntura estará centrado exclusivamente en servicios directos de alimentación, salud, desplazamiento y apoyo psicosocial. “Mantendremos un monitoreo constante para adaptar nuestra respuesta ante cualquier cambio en el entorno”, acota. Asimismo, identifica “un temor colectivo” ante la posibilidad de cierres de comercios o vías, lo que en las primeras horas de la incursión militar estadounidense “causó compras compulsivas y generó desabastecimiento parcial en supermercados”. No obstante, ya se empieza a percibir una aparente normalidad tras la juramentación presidencial de Delcy Rodríguez.
Escalada en los precios
A la par, alerta de una escalada en los precios de alimentos en menos de 48 horas con un aumento del 100%. Márquez teme que esta inflación galopante lleve a un número mayor de familias hacia la pobreza extrema. Estima un incremento crítico en los siguientes puntos:
- Desnutrición infantil.
- Inseguridad alimentaria en hogares vulnerables.
- No acceso a agua potable y medicamentos esenciales por falta de poder adquisitivo.