El sacerdote José Miguel Fernández comparte con ‘Vida Nueva’ cómo la Iglesia ha buscado ser “consuelo de Dios” ante la tragedia ferroviario
Dos mujeres se abrazan en el pabellón de Urda. Foto: Efe
“¡Padre, estoy vivo! ¡Deme un abrazo!”. Es la frase que tiene grabada en su corazón José Miguel Fernández, párroco de Urda. En conversación con ‘Vida Nueva’, no puede evitar emocionarse cuando recuerda cómo ha vivido las horas posteriores al accidente de trenes de alta velocidad que ha tenido lugar hoy y que se ha cobrado la vida de al menos 68 personas en las inmediaciones de su pueblo.
El sacerdote tuvo conocimiento del siniestro por una llamada del arzobispo de Toledo, Francisco Cerro, que le puso al tanto de lo sucedido. “Estaba haciendo unas gestiones en Toledo y de inmediato me desplacé al lugar del accidente”. Llegó a las once de la mañana y se sumó al operativo de voluntarios que ya estaba en marcha, muchos de ellos fieles de la parroquia.
“Pude ayudar un poco en esa primera acogida a quienes iban saliendo de los trenes para subirlos a los coches y que se les pudiera trasladar a Urda y a los centros sanitarios habilitados”, explica el presbítero, que intentó contagiar algo de calma en medio del desconcierto. “Algunos eran plenamente conscientes de la catástrofe, otros andaban despistados, pero todos necesitaban que les aportáramos algo de cariño”, expone.
Después de hacerse presente en el lugar del accidente, se trasladó hasta el pabellón de Urda, habilitado como primer hospital de campaña, para ofrecer las instalaciones de la parroquia e intentar ser un bálsamo para los familiares que acudían allí a solicitar información.
“Hay que estar al pie de obra ante tragedias como estas, aunque no hagamos gran cosa, porque verdaderamente las víctimas ven el consuelo de Dios y la mano de la Iglesia que las ayuda”, apunta.
Pasadas las primeras horas de conmoción tanto para los supervivientes como para los vecinos de Urda, el padre Josemi, como lo conocen en la localidad, explica a esta revista que “la situación se va tranquilizando por aquí”. “Los familiares se están desplazando a un centro de la Comandancia de la Guardia Civil en Toledo para identificar los cadáveres y a los heridos rescatados”.