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Supervivientes de abuso espiritual ponen voz a las imágenes de Dios que sostienen el abuso

| 22/10/2026 - 18:46

El proyecto Entre Compases, impulsado por la Cátedra Pro+Tejer de la UCM, REPARA y CONFER, lanza el vídeo [NO CREO], una creación colectiva que busca identificar las representaciones religiosas utilizadas para legitimar abusos de poder y de conciencia





“No creo en un dios que…”. A partir de esa frase, personas supervivientes de abusos de poder, de conciencia y espirituales dentro de la Iglesia han puesto palabras a algunas de las imágenes de Dios que, en su experiencia, fueron utilizadas para justificar o sostener dinámicas abusivas. El resultado es [NO CREO], un vídeo de creación colectiva lanzado por el proyecto Entre Compases.



La iniciativa parte de una cuestión especialmente delicada: qué ocurre cuando alguien se apropia de la autoridad de Dios para condicionar la conciencia, las decisiones o la experiencia religiosa de otra persona. El audiovisual busca sacar a la luz esas representaciones distorsionadas y mostrar cómo determinadas mediaciones religiosas pueden terminar convirtiéndose en instrumentos de control.

[NO CREO] nace dentro de Entre Compases, pro-moviendo la salud espiritual, un proyecto de investigación y prevención de los abusos de poder, conciencia y espiritual en ámbitos trascendentes. En él trabajan conjuntamente la Cátedra Pro+Tejer de la Universidad Complutense de Madrid, el Proyecto REPARA de la Archidiócesis de Madrid y CONFER, con el apoyo de Porticus Iberia.

Cuando el abuso alcanza la imagen de Dios

El vídeo ha sido desarrollado dentro del laboratorio “DES-EN-RED-ANDO EL ABUSO ESPIRITUAL”, un espacio que funciona desde hace varios años en el proyecto REPARA y en el que participan personas de diferentes edades y contextos que han sufrido abusos espirituales, de poder y de conciencia y, en algunos casos, también abusos sexuales.

Quienes forman parte del grupo han pasado o continúan inmersos en procesos terapéuticos individuales. Sin embargo, el planteamiento del laboratorio parte de que la reparación no termina en la atención psicológica, los procedimientos jurídicos, los protocolos institucionales o el acompañamiento espiritual, aunque todos ellos sean necesarios.

El proyecto apuesta también por crear redes comunitarias capaces de ofrecer amparo y sostén, además de espacios en los que las propias víctimas puedan comprender y nombrar aquello que les ocurrió. A través de talleres y del lenguaje simbólico, los participantes han trabajado sobre formas de abuso que muchas veces resultan difíciles de identificar precisamente porque se desarrollan dentro de la experiencia religiosa. El objetivo es sacar a la luz las mediaciones que pudieron deformar su relación con Dios y con su propia conciencia.

El “magisterio de las víctimas”

Entre Compases quiere que este trabajo vaya más allá de la recuperación individual. El proyecto habla del “magisterio de las víctimas” como una fuente capaz de alimentar la investigación académica y transformar también las prácticas de la Iglesia.

La experiencia de quienes han sufrido estas dinámicas puede contribuir, según el planteamiento del laboratorio, a detectar los mecanismos que permiten que aparezca el abuso, mejorar su prevención y ofrecer herramientas para una reparación que alcance también a las estructuras y comunidades donde se produjo.

De ahí que el trabajo con supervivientes no tenga únicamente un horizonte terapéutico. La intención es que sus relatos y aprendizajes puedan convertirse también en conocimiento útil para la formación, la prevención y el acompañamiento dentro de la Iglesia.

Una víctima de abuso sexual por un clérigo en Ciudad de México. Foto: EFE

“No creo en un dios que…”

El nuevo audiovisual se centra específicamente en las imágenes de Dios que pueden ser utilizadas para legitimar conductas abusivas. La dinámica escogida invita a completar una frase: “No creo en un dios que…”.

A partir de ella, las personas participantes identifican representaciones religiosas que pudieron sostener relaciones de sometimiento, miedo o manipulación. El propósito no es únicamente denunciar determinadas conductas, sino analizar también el lenguaje religioso y las ideas sobre Dios que pueden hacerlas posibles o dificultar que la víctima las reconozca como abuso.

El trabajo pretende así contribuir a la promoción de la salud espiritual, distinguiendo entre una experiencia de fe que favorece la libertad y aquellas mediaciones que utilizan la autoridad religiosa para interferir en la conciencia o ejercer poder sobre otras personas.

Nombrar el abuso

[NO CREO] da continuidad a un primer audiovisual elaborado por el mismo espacio y publicado el pasado año bajo el título “¿Qué es el abuso espiritual, de conciencia y de poder en la Iglesia?”.

Aquel trabajo buscaba poner nombre a unas formas de abuso que pueden permanecer ocultas incluso para quienes las sufren. El nuevo vídeo avanza ahora hacia las imágenes religiosas y las representaciones de Dios que pueden estar detrás de esas dinámicas.

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