León XIV reza el ángelus con los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro. Foto: EFE
“Superada esta fase delicada, ahora retomaré gradualmente mi actividad”. León XIV ha anunciado este domingo que comenzará a recuperar poco a poco su agenda después de la operación pulmonar a la que fue sometido esta semana en el Policlínico Gemelli de Roma.
El Papa ha hablado de su estado de salud después del rezo del Ángelus en la plaza de San Pedro, donde ha querido agradecer las oraciones recibidas durante los últimos días. “He sentido realmente vuestro apoyo”, ha asegurado. Ha dirigido además un reconocimiento específico a quienes le han atendido durante su ingreso: “En particular, reconocimiento expreso a los médicos, enfermeros y a todo el personal del Policlínico Gemelli”.
“Esta experiencia me ha hecho sentir de manera especial la cercanía de aquellos cuantos atraviesan una enfermedad”, ha explicado el pontífice. “Superada esta fase delicada, ahora retomaré gradualmente mi actividad, siempre con la ayuda de Dios y sus oraciones. Gracias de nuevo”, ha afirmado.
Las palabras llegan después de que Stefano Margaritora, director de Cirugía Torácica del Gemelli y responsable del equipo que intervino al Papa, explicara que su evolución era satisfactoria y que, desde el punto de vista clínico, no veía impedimentos para que pueda realizar en noviembre el viaje previsto a Uruguay, Argentina y Perú si la recuperación continúa según lo esperado.
León XIV fue operado el pasado 13 de octubre de un adenocarcinoma pulmonar localizado en el lóbulo inferior del pulmón derecho. La intervención transcurrió sin complicaciones y obligó a extirpar ese lóbulo. Según su cirujano, el tumor había sido descubierto de manera fortuita durante unas pruebas realizadas por otro motivo y el Pontífice no presentaba síntomas respiratorios.
Antes de referirse a su salud, León XIV ha recordado que este domingo se celebra el centenario de la Jornada Mundial de las Misiones, el Domund. “Oremos para que la Iglesia siempre sea fiel al mandato de Jesús resucitado: ‘Vayan por todo el mundo y proclamen el evangelio'”, ha pedido.
Y, minutos antes, durante su reflexión previa al Ángelus, el Papa había comentado una de las expresiones más conocidas del Evangelio: “¡Devuelvan al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios!”. En este sentido, León XIV ha pedido situar estas palabras en el contexto en el que fueron pronunciadas. Los fariseos intentaban poner a Jesús en una situación comprometida preguntándole si era lícito pagar el tributo al César. Su respuesta, ha señalado el Pontífice, “lo mantiene fuera de la trampa y desenmascara la hipocresía de quienes quieren hacerlo caer”.
El Papa ha llevado el pasaje más allá de una simple separación entre religión y responsabilidades civiles. “En Jesús contemplamos a un Dios que no teme a la historia, sino que, por el contrario, viene a vivir en ella”, ha afirmado. “Su Reino no elimina los cargos ni las responsabilidades humanas. Sin embargo, nos pide que vivamos sin concesiones, libres de malas ambiciones e intereses injustos, anteponiendo ante todo el Reino de Dios y su justicia”, ha añadido. Para León XIV, el perfil de quien sabe “devolver al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” se resume en “ser sinceros, sin temor ni hipocresía, libres para hacer el bien”.