Europa

Casi tres de cada diez mujeres atendidas por Oblatas viven en el piso o club donde ejercen prostitución

| 13/10/2026 - 18:55

El Informe de Prostitución y Trata 2025, elaborado a partir de 14 proyectos en España, Italia y Portugal, alerta del deterioro del acceso a la vivienda y recoge que las mujeres detectadas en situación de sinhogarismo pasaron de 12 a 80 en un año





Casi tres de cada diez mujeres atendidas por los proyectos de Oblatas en situaciones de prostitución y trata viven en el mismo piso o club en el que ejercen prostitución. Son 2.031 mujeres, el 28,5% de las acompañadas en estas circunstancias durante 2025, según el último Informe de Prostitución y Trata de Oblatas Provincia Europa.



El documento, elaborado a partir de los datos de 14 proyectos en España, Italia y Portugal, pone el foco especialmente en el deterioro de las condiciones de vivienda y en cómo este problema se cruza con la precariedad económica, la situación administrativa, el acceso a la salud o las posibilidades de encontrar empleo.

Durante el pasado año, los distintos recursos de Oblatas acompañaron a 7.506 mujeres. De ellas, 7.142 se encontraban en situación de prostitución, eran posibles víctimas de trata o habían sido identificadas como víctimas de trata. A través del trabajo de acercamiento a contextos de prostitución fueron atendidas 4.070 mujeres, otras 2.989 acudieron a Centros de Atención Integral y 83 pasaron por recursos residenciales.

Vivir en el mismo lugar donde se ejerce

La vivienda aparece como una de las principales dificultades detectadas por los equipos. La ausencia de contratos de trabajo, la precariedad económica y los obstáculos administrativos limitan las posibilidades de acceder a un hogar en condiciones dignas. El problema resulta especialmente visible entre las mujeres contactadas directamente en contextos de prostitución. De ellas, 1.393 vivían en el mismo piso o club en el que ejercían.

El informe también constata un aumento del sinhogarismo. El 5% de las mujeres atendidas se encontraba en esta situación y, dentro del trabajo de acercamiento, los casos detectados pasaron de 12 en 2024 a 80 en 2025. La dificultad para encontrar vivienda está teniendo consecuencias incluso cuando los procesos de acompañamiento han avanzado. Oblatas señala que algunas mujeres deben permanecer durante más tiempo en los recursos residenciales pese a haber alcanzado ya niveles elevados de autonomía, precisamente porque no encuentran una alternativa habitacional.

La situación administrativa y las dificultades para empadronarse constituyen otro de los obstáculos que atraviesan buena parte de los procesos. No se trata únicamente de una cuestión documental: la falta de empadronamiento termina condicionando el acceso a prestaciones económicas, vivienda, sanidad y programas de inserción sociolaboral.

Los datos sobre ayudas muestran también esa dificultad. Durante 2025, solo se concedieron el 38,24% de las solicitudes de Ingreso Mínimo Vital tramitadas y el 46,43% de las ayudas autonómicas solicitadas. El informe plantea precisamente que estas barreras no pueden analizarse por separado. Vivienda, empleo, salud, violencia y situación administrativa se entrecruzan y pueden ir acumulando nuevas situaciones de vulnerabilidad y exclusión.

La salud mental gana peso

La salud representó el 12% de las atenciones realizadas durante 2025. Los equipos de Oblatas han detectado consecuencias físicas y psicológicas relacionadas con situaciones de violencia y vulneración de derechos.

Entre las dificultades recogidas aparecen lesiones, alteraciones del sueño y de la alimentación, fatiga, problemas vinculados al consumo de sustancias y consecuencias en la salud sexual y reproductiva. En el ámbito psicológico, el informe recoge sintomatología ansiosa y depresiva, estrés postraumático y otras dificultades de salud mental.

También aquí las barreras administrativas vuelven a aparecer. El empadronamiento, la ausencia de documentación o una situación administrativa irregular pueden dificultar el acceso tanto a la atención primaria como a la especializada.

Más mujeres buscan alternativas laborales

Frente al aumento de estas dificultades, el informe detecta también un crecimiento de los procesos formativos y laborales. En 2025, 2.527 mujeres participaron acompañadas por Oblatas en talleres, cursos de formación y proyectos de emprendimiento.

La cifra supone un aumento del 11,67% respecto a 2024 y prolonga una tendencia que ya había comenzado el año anterior. Para la entidad, los datos refuerzan la necesidad de ofrecer oportunidades reales de formación, orientación e inserción laboral que permitan avanzar hacia una mayor autonomía.

Mujeres de los proyectos de Oblatas en Almería. Foto: Oblatas Europa

Regularización, vivienda y atención especializada

A partir de los resultados del informe, Oblatas Provincia Europa señala cuatro ámbitos que considera prioritarios: facilitar vías efectivas de regularización y empadronamiento, promover alternativas de vivienda digna, garantizar una atención especializada y continuada en salud mental y asegurar una financiación estable para los programas.

La organización reclama también profundizar en el conocimiento de las nuevas formas de prostitución deslocalizada y de los entornos digitales, dentro de una realidad que está cambiando y que obliga a adaptar las formas de acompañamiento.

El informe insiste asimismo en que los datos no pretenden reducir la experiencia de las mujeres a cifras o situaciones de vulnerabilidad. Su objetivo es utilizarlos para conocer mejor esa realidad y ajustar las respuestas desde “el reconocimiento de sus capacidades, sus decisiones, su autonomía y sus derechos”.

Etiquetas: oblatas
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