León XIV a las dominicas: “No se pregunten cómo mantener estructuras que se vacían”

El Papa ha reconocido el envejecimiento de las comunidades, la falta de vocaciones y las dificultades económicas, pero pide no caer en un “espíritu de supervivencia”

León XIV dominicas
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“No se pregunten cómo mantener estructuras que se vacían”. León XIV ha pedido este miércoles a las monjas dominicas contemplativas que no respondan a la falta de vocaciones, el envejecimiento de las comunidades y las dificultades económicas encerrándose en una lógica de mera supervivencia.



El Papa ha recibido en el Palacio Apostólico Vaticano a la Comisión Internacional de las Monjas Dominicas Contemplativas, a cuyas responsables ha hablado de algunos de los problemas que afrontan hoy muchos monasterios: comunidades que languidecen, fallecimientos que superan a las nuevas incorporaciones, menor capacidad de trabajo, edificios grandes y costosos o dificultades vinculadas a la formación y la interculturalidad.

Frente a esta situación, León XIV ha advertido de la tentación de entrar en un “espíritu de supervivencia” que lleve a aislarse, reducir compromisos y tratar de conservar las estructuras con las pocas fuerzas disponibles.

Más allá de salvar los monasterios

El Pontífice ha pedido cambiar la pregunta. “Escuchen, más bien, qué pide el Espíritu, hoy, a la vida contemplativa dominica”, ha señalado. La prioridad, ha añadido, no está en mantener a toda costa aquello que ya existe.

“Antes que gestiones que realizar, hay una llamada a la que responder, un fuego que arde y que no se puede dejar morir”, ha afirmado, citando a santa Catalina de Siena.

“Aun entre los problemas del momento, no pierdan nunca el ánimo”, ha pedido a las religiosas. Su servicio a la Iglesia, ha insistido, continúa siendo “precioso”.

La contemplación, “corazón” de la misión

“La vocación contemplativa no se ubica en los márgenes de la misión, sino que es su corazón latente”, ha continuado el Papa.

Asimismo, León XIV ha recordado que desde los orígenes de la Orden de Predicadores las primeras comunidades femeninas participaron del mismo carisma que los frailes a través de la oración, el estudio y la penitencia.

Siguiendo a santo Tomás de Aquino y a santo Domingo, ha señalado que todo anuncio verdadero debe nacer antes del silencio, la escucha, la oración y una relación profunda con Dios.

La contemplación permite, ha explicado, “acoger la Palabra y dejarse transformar por ella” para ofrecer después a los demás aquello que se ha comprendido.

El silencio en un mundo que lo llena todo

“Hacer silencio es un acto de la voluntad, que implica toda la persona”, ha explicado. Un ejercicio que puede crear “espacios de libertad y de verdad” y ayudar a escuchar especialmente la voz de quien “no cuenta”.

El Papa ha contrapuesto esta práctica a “un mundo marcado por la velocidad, en el cual todo tiene que ser inmediatamente visible y cada vacío es llenado con rapidez”.

En ese contexto, ha pedido que los monasterios puedan convertirse en “oasis de verdadera y profunda paz”, espacios donde se calme el ruido exterior y encuentren lugar las preguntas que las personas no siempre pueden responder por sí solas.

Audiencia Papa Dominicas

León XIV en su audiencia con las dominicas. Foto: Vatican Media

Escucha, corrección y reconciliación

León XIV se ha dirigido especialmente a las presidentas federales, responsables de acompañar y visitar las distintas comunidades, para recordarles que su tarea no puede quedar reducida a cuestiones administrativas. Las visitas a los monasterios deben ser, ha señalado, momentos de “oración, escucha recíproca, corrección fraterna y reconciliación”.

También ha insistido en que el silencio debe “ayudar a mirar hacia dentro”, pero igualmente a permanecer atentas a las propias hermanas y a las personas que están fuera de la comunidad. El objetivo es mantener comunidades capaces de avanzar “unidas pero sin uniformarse, fieles a la tradición y abiertas a la novedad”.

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