“En Lourdes encontré a algunas personas víctimas de abusos y les pedí que me ayudaran a expresar también a otras víctimas mi voluntad y la de toda la Iglesia de escuchar y caminar con ellos mientras buscan la sanación, reconociendo el dolor causado en sus vidas y trabajando por la prevención de los abusos”. Así lo ha expresado hoy el papa León XIV durante la audiencia general de los miércoles.
- Síguenos en Google y añádenos como fuente preferida
- Regístrate en el boletín gratuito y recibe un avance de los contenidos
El Pontífice ha compartido sus reflexiones tras el viaje apostólico a Francia del que regresó este mismo lunes. En su catequesis desde la plaza de San Pedro, ha agradecido a todos los que lo han hecho posible la visita: “A las autoridades civiles y eclesiásticas, y a tantas personas que se han sumado a cada uno de los eventos y han salido a las calles a encontrarse con el Papa y a manifestar la alegría de la fe”.
Robert Francis Prevost ha resumido sus vivencias en un único gran símbolo: la Catedral de Notre-Dame de París, “un templo destruido hace siete años por un incendio, hoy es signo de renacimiento”.
“Esta es una imagen de la Iglesia edificada con piedras vivas, es decir, de personas que aman a Jesús porque han sido amadas por Él y desean anunciar ese amor a todos. Esta es la reconstrucción de la Iglesia que solo Dios puede llevar a cabo”, ha señalado el Papa norteamericano.
El papa León XIV en la audiencia general. Foto: EFE
Octubre, mes del Rosario
En su saludo a los peregrinos de lengua española, ha pedido al Señor, por intercesión de Nuestra Señora de Lourdes, que “mantenga encendida en nosotros la lámpara de la fe, la esperanza y la caridad, y que seamos uno en Cristo, para que el mundo pueda creer en Él”.
Antes de despedirse ha deseado que el mes de octubre, que comienza mañana, “sea una oportunidad para rezar el Santo Rosario, dedicándolo en particular al fin de las guerras y al logro de la paz”.
