Argüello: “Espiritualidad encarnada” vs “desorden moral de las bioideologías”

El presidente de la Conferencia Episcopal Española clausura las Jornadas de Teología de la Universidad Pontificia Comillas

Luis Argüello, en las Jornadas de Teología de la Universidad Pontificia Comillas. Foto: VN
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El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, está convencido de que hoy “hay una búsqueda de aliento para un nuevo desaliento”. Así lo expresó esta tarde durante la clausura de las Jornadas de Teología organizadas por la Universidad Pontificia Comillas en Madrid.



El arzobispo de Valladolid definió como “curioso” que “grandes empresas incorporan actividades espirituales y encuestas en las que muchas personas se presentan como espirituales, pero no religiosas”.

Una humanidad magnífica

Argüello elogió la encíclica ‘Magnifica humanitas’ de León XIV, en tanto que “nos conduce a las narrativas de fondo que hoy nos desafían de manera radical”. Así, alertó de la existencia de “bioideologías que convergen en el posthumanismo y en el transhumanismo” y que se traduce en cuestiones como el aborto, la eutanasia, “la agresión sistemática” al matrimonio, “determinadas corrientes de la ideología de género”, o el eco capitalismo. “Con León XIV, la dignidad pasa de ser principio a ser fundamento”, remarcó.

Para el arzobispo, nos encontramos ante “un desorden moral porque el hombre no puede estar subordinado como instrumento” frente a la dignidad del ser humano, “lubricado con cantidades grandes de dinero”. Desde ahí, el presidente de los obispos alertó del “deísmo terapéutico moralista” y del “neognosticismo”.

La carne de los empobrecidos

Frente a ello, Argüello reivindicó “una espiritualidad de encarnación a través del cuerpo vivo de Jesús Resucitado” y “en la carne de la historia del mundo, en la carne de los empobrecidos”, huyendo de polarización.

“Una genuina espiritualidad de encarnación no nos encierra, sino que lleva a compartir ala vida con otros, no con un acuerdo de mínimos, sino con el latido del corazón de Cristo”, añadió en su ponencia, con la eucaristía como punto de partida para el ser y el hacer.

El decano de la Facultad de Teología, Ángel Cordovilla, presentó a Argüello como “un testigo y actor privilegiado de este momento social y eclesial, un hombre de mundo y un hombre de Iglesia”. Además, lo definió como “una persona interesada siempre en los problemas del mundo, de la realidad social, cultural y política”.

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