León XIV “peregrino entre los peregrinos” en la procesión de las antorchas en Lourdes

El Papa rezó el Santo Rosario junto a miles de fieles pidiendo por las personas enfermas e invocó a la Inmaculada como guía invencible ante las tempestades del mundo

León XIV en la procesión de las antorchas de Lourdes
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El papa León XIV puso fin a su intensa jornada dominical trasladándose en automóvil a las 20:50 horas al Santuario de Nuestra Señora de Lourdes para presidir el rezo del rosario y la tradicional procesión de las antorchas. Respondiendo a la histórica petición que la Virgen hizo a los sacerdotes a través de santa Bernardita, “Que se venga aquí en procesión”, el pontífice se unió a miles de fieles asumiendo el papel de “peregrino entre peregrinos”, caminando con una vela en la mano entre los cánticos de los fieles.



La procesión comenzó en la Gruta y concluyó a las puertas de la basílica del Rosario, el templo inferior cuya entrada estaba decorada con los mosaicos de Marko Rupnik. Una ornamentación que ha sido tapada para la visita papal y que permanecerá oculta mientras se resuelva la situación de abusos del exjesuita esloveno. Frente a León XIV, la explanada estaba totalmente llena de fieles. Un grupo de ellos pudo también procesionar con sus velas durante el rosario rezado en distintos idiomas.

El milagro de la paz

Durante su alocución, el Papa dirigió palabras de consuelo a las personas enfermas, definiéndolas como “testigos privilegiados” de la transfiguración de la vida mediante la fe y el amor. Apoyándose en la encíclica de Pío XII de 1957, subrayó el milagro de paz que envuelve al santuario, recordando que “jamás en un lugar de la tierra se ha visto semejante cortejo de sufrimiento, jamás semejante irradiación de paz, de serenidad y de alegría”.

León XIV en la procesión de las antorchas de Lourdes

León XIV en la procesión de las antorchas de Lourdes. Foto: Vatican Media

Para fortalecer a los dolientes, León XIV les pidió grabar en su memoria unas “palabras de oro” del apóstol san Pablo: “Los sufrimientos del tiempo presente no son comparables con la gloria futura que se revelará en nosotros” (Rm 8, 18).

Además, el pontífice profundizó en el sentido de la Inmaculada Concepción, recordando que María representa la “aurora de la salvación” y actúa como la ‘Stella maris’, la “Estrella del mar”, que asiste a los creyentes en medio de las tribulaciones. Citando a san Bernardo, aseguró que quien sigue a la Virgen “no se extravía” y quien se ampara bajo su protección “no tiene miedo” frente a las tempestades del mundo.

La intervención de León XIV culminó con una invocación a la Virgen Inmaculada, a la que el Papa pidió “que esta luz que tenemos en la mano esta noche no se apague nunca en nuestras vidas, sino que ilumine el futuro, abriéndonos desde hoy a las promesas de la vida eterna”.

Tras impartir la bendición y rezar la ‘Salve Regina’, está previsto que el pontífice regrese a la Casa Episcopal donde pasará se segunda noche en el entorno del santuario mariano, dando por concluidos los actos del día. Este lunes, 28 de septiembre, el Papa cerrará su viaje apostólico a Francia en la ciudad de Metz, la población donde vivió la mayor parte de su vida el político europeísta Robert Schuman.

León XIV en la procesión de las antorchas de Lourdes

León XIV en la procesión de las antorchas de Lourdes. Foto: Vatican Media

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