El nuncio apostólico en México, Josep Spiteri, bendijo la obra donde se construye la cruz más grande del mundo (170 metros de altura), ubicada en el ‘Memorial de la Misericordia’ en Monterrey, Nuevo León, donde advirtió: “No hace falta hacer obras grandes para enseñar la misericordia a nuestro prójimo”.
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En ese sentido recordó: “estar agradecidos siempre con el don de la misericordia y la gracia del perdón, por la ternura de Dios, nuestro padre, y al mismo tiempo encontrar la fuerza para vivir la misericordia… hemos sido bautizados para continuar la misión de Jesús en el mundo”.
Resaltó la importancia de la obra, ubicada en la llamada Loma Larga, que “nace de la comunión de muchas personas… de la comunidad arquidiocesana de Monterrey, del empeño de tanta gente, de todos ustedes que se han puesto al servicio del pueblo de Dios y obviamente de todos los ciudadanos”.
El mirador de la Virgen de Guadalupe
Pastoral Siglo XXI, órgano informativo de la Arquidiócesis de Monterrey, detalló que la bendición se llevó a cabo la noche del 23 de septiembre y estuvieron presentes entre otros, el arzobispo Rogelio Cabrera y el gobernador de Nuevo León, Samuel García.
Destacó que ya es el noveno colado de la obra, en la cual está ubicado también -como parte del ‘Memorial de la Misericordia’, el mirador de la Virgen de Guadalupe, “concebido como un signo de la presencia maternal de María y como un espacio desde el cual se puede contemplar la ciudad”.
“La iniciativa busca que este espacio sea una oportunidad para agradecer a Dios, fortalecer la fe y aprender de Jesús a vivir la misericordia mediante el encuentro, la reconciliación y el servicio a los demás”, añadió.
Objetivo del ‘Memorial de la Misericordia’: “rendir culto a Jesucristo”
En su oportunidad, el gobernador recordó que Loma Larga ha sido durante décadas un lugar de peregrinación, oración y encuentro para las familias, particularmente en Viernes Santo, por lo que confió que la cruz sea símbolo de fe, esperanza y unidad, y recordatorio de la importancia de ayudar.
A su vez, el arzobispo Cabrera afirmó que el objetivo del Memorial es rendir culto a Jesucristo y hacer de la cruz un signo que recuerde la redención y, al mismo tiempo, el llamado cristiano a vivir las obras de misericordia.
Adelantó que la Arquidiócesis de Monterrey se prepara para celebrar en 2027 sus 250 años como Iglesia particular, un aniversario que -dijo- será ocasión para agradecer a Dios por una historia marcada por la misericordia, el trabajo y el esfuerzo de numerosas generaciones.
“El triunfo de la cruz es la misericordia”
De acuerdo con la página en internet del ‘Memorial de la Misericordia’, el diseño de la cruz -cuyo término se prevé para 2029- “está inspirado en el Señor de la Misericordia… el triunfo de la cruz es la misericordia y el momento culminante de la misericordia es cuando del corazón de Jesús brotan sangre y agua”.
El diseño arquitectónico de la obra es de fray Gabriel Chávez de la Mora; el inicio de las obras fue bendecido por el arzobispo Cabrera el 17 de noviembre de 2024.
En lo que se refiere a la cruz, las premisas del arzobispo son: que esta sea visible desde cualquier punto de Monterrey, “una señal permanente, no un hito escondido en lo alto del cerro y que el diseño sea una catequesis pues cada elemento de la forma tiene que enseñar algo de la fe”.
