El Papa felicita al rabino jefe Riccardo Di Segni por Rosh Hashaná, Yom Kipur y Sucot y expresa “la estima de toda la Iglesia” hacia los judíos
León XIV en la audiencia general. Foto: EFE
“Que podamos crecer en la amistad recíproca, en nuestra ciudad de Roma y en el mundo”. León XIV ha aprovechado la celebración de las principales fiestas judías para renovar públicamente su cercanía a la comunidad hebrea de la capital italiana. “Deseo dirigirle a usted y a toda la querida comunidad judía de Roma mis más sinceros deseos con ocasión de las solemnes festividades que os disponéis a celebrar”, comienza el Pontífice.
El destinatario del mensaje, Riccardo Di Segni, es el rabino jefe de la histórica comunidad judía romana, una de las más antiguas de Europa y con la que los pontífices han mantenido durante las últimas décadas una relación especialmente estrecha. “Mi estima y la de toda la Iglesia”, escribe el Pontífice antes de encomendar al “Eterno” que esa relación pueda profundizarse no únicamente en Roma, sino “en el mundo”.
Para Rosh Hashaná, el Año Nuevo judío, el Papa pide que su llegada traiga consigo “la promesa de una renovación serena y la dulzura de un comienzo propicio”. Al referirse a Yom Kipur, la jornada de expiación y una de las celebraciones más solemnes del calendario judío, León XIV desea que “el sagrado silencio” de ese día sea “ocasión de paz y de luz interior”.
Y para la festividad de Sucot, formula un deseo marcado por la celebración comunitaria: “Que la fiesta de Sucot esté llena de alegría, gratitud y convivencia”. “Al renovar mi estima y la de toda la Iglesia, pido al Eterno que nos conceda crecer en la amistad recíproca, en nuestra ciudad de Roma y en el mundo”, escribe León XIV.