León XIV recibió a Joseph Aoun en el Palacio Apostólico y expresó su preocupación por las dificultades para su implementación y garantizó su apoyo a los esfuerzos de paz
El papa León XIV recibió al presidente de la República del Líbano, Joseph Aoun. Foto: Vatican Media
El papa León XIV recibió al presidente de la República del Líbano, Joseph Aoun, en el Palacio Apostólico del Vaticano. Posteriormente, el mandatario libanés mantuvo conversaciones con el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado vaticano, y con el arzobispo Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados.
El foco principal de estos diálogos fue el Acuerdo Marco Trilateral firmado el 26 de junio en Washington por Estados Unidos, Israel y el Líbano. Este pacto busca estabilizar las fronteras del sur del Líbano y alcanzar una paz duradera. La Santa Sede, mediante un comunicado, celebró la firma del documento, pero manifestó su seria preocupación ante los obstáculos para su ejecución, comprometiendo su respaldo para superar estas barreras, según recogen los medios vaticanos.
A través de un comunicado oficial, el presidente Joseph Aoun expresó su gratitud al Papa León XIV por el constante apoyo de la Santa Sede. Asimismo, solicitó respaldo para las exigencias de Beirut, destacando los siguientes puntos:
La necesidad de obligar a Israel a cumplir con el acuerdo marco.
El cese de los ataques diarios que afectan especialmente a civiles, infraestructuras y aldeas del sur del país.
La retirada israelí de los territorios ocupados para permitir la reconstrucción y el retorno de los desplazados.
La extensión de la autoridad del Estado libanés sobre la totalidad de su territorio nacional.
Estas reuniones diplomáticas ocurren en un contexto de alta tensión en el sur del Líbano, donde los ataques continúan a pesar del alto el fuego temporal acordado con Israel el pasado 17 de abril. Y es que Israel sostiene que sus operaciones se limitan exclusivamente a infraestructuras y miembros de Hezbolá.
El gobierno de Beirut, por su parte, denuncia la persistencia de las operaciones militares israelíes de forma generalizada. Así, a nivel político persiste un fuerte estancamiento, ya que aún no se ha fijado una fecha para la octava ronda de negociaciones, mediada por Estados Unidos, que debe definir la hoja de ruta hacia la paz.