Esperan llevar una palabra de aliento y cercanía, en especial, escuchar “con los oídos del corazón” a quienes lo han perdido todo
Cardenal Luis José Rueda junto a sacerdotes de Bogotá. Foto: Arquidiócesis Bogotá
80 sacerdotes de la arquidiócesis de Bogotá han partido en caravana, encabezados por el cardenal Luis José Rueda, titular de esta jurisdicción, hacia las zonas más afectadas por el terremoto del 10 de agosto.
El objetivo es llevar “los primeros auxilios espirituales” para escuchar, estar cerca, acompañar y orar con las familias afectadas.
El purpurado, en declaraciones a ADN Celam, aseguró que no pretenden acabar de tajo con el sufrimiento, pero sí “escuchar sus historias y recordarles, desde la fe, que no están solos”.
En estos momentos tan difíciles, como sacerdotes, deben tener muy abiertos los oídos del corazón. La misión sólo quiere llegar a las comunidades “de la manera más sencilla y más humilde” con los obispos de las jurisdicciones afectadas.
Según la Oficina de prensa, el itinerario incluye las ciudades de Cartago, Pereira, Cali, Palmira y Buga, desde el 19 al 22 de agosto.
El cardenal Rueda espera que los sacerdotes puedan ser tocados por las historias de dolor que encontrarán para descubrir en estas la presencia de Cristo, porque se trata de un “gana-gana”, mientras las comunidades reciben cercanía, los curas regresarán enriquecidos por los testimonios.
La comitiva está integrada por el cardenal, sus tres obispos auxiliares, vicarios episcopales territoriales y presbíteros arquidiocesanos.
Rueda está convencido que ante la adversidad la solidaridad abre caminos de esperanza, puesto que “el amor de Dios lo vemos en las manos, en el tiempo, en la generosidad de tantos jóvenes, de tantos adultos, de profesionales de todas las áreas sirviendo”.
Además la solidaridad muestra “la mejor versión de los colombianos” por lo que agradeció a quienes han aportado un granito de arena, tanto a instancias públicas como privadas, en favor de quienes han perdido todo.
“Que el Señor nos dé la posibilidad de servirnos, de amarnos y de buscar el punto de encuentro en medio de la tragedia”, acotó.