La Santa Sede presenta el lema de la 60ª Jornada Mundial de la Paz, que se celebrará el próximo 1 de enero de 2027
El Vaticano ha dado a conocer este martes, 11 de agosto, el lema elegido por el papa León XIV para la 60ª Jornada Mundial de la Paz, que se celebrará el próximo 1 de enero de 2027. Bajo el lema “Desarmar la tecnología, servir a la paz. La política como responsabilidad preventiva”, el pontífice pone el foco en los peligros éticos de los avances tecnológicos aplicados a la guerra y hace un encarecido llamado a la regulación internacional.
A través de un comunicado emitido por el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, la Santa Sede detalló que el objetivo de este nuevo lema es subrayar la responsabilidad moral de los líderes políticos. El Papa exhorta a toda la humanidad a trabajar por la dignidad humana y la construcción de la paz, estableciendo como primer paso la necesidad de “desarmar la tecnología”.
Uno de los puntos centrales del mensaje papal es la fuerte advertencia sobre los riesgos de delegar decisiones militares a sistemas de Inteligencia Artificial (IA). Citando la encíclica ‘Magnifica humanitas’, los promotores de la jornada destacan que el papa León XIV recuerda de forma tajante que “no existe algoritmo que pueda hacer que la guerra sea moralmente aceptable”.
Ante un panorama global donde la tecnología autónoma cobra cada vez más protagonismo en los conflictos armados, el pontífice dirige un vehemente llamamiento a la comunidad internacional. Su objetivo es urgir a los Estados a promover “acuerdos consensuados” que blinden la responsabilidad humana y protejan los principios humanitarios básicos.
Desde el Vaticano recalcan que, en contextos donde está en juego la vida de las personas y la pacífica convivencia entre los pueblos, la toma de decisiones no puede quedar en manos de las máquinas. Con este mensaje para 2027, la Iglesia Católica busca posicionar a la política no solo como una herramienta de gestión, sino como un ejercicio de “responsabilidad preventiva” frente a los desafíos éticos del futuro tecnológico.