Fiesta de la Transfiguración. Y el papa León XIV la celebra con miles de jóvenes europeos en Asís, donde están reunidos en el Encuentro Juvenil Franciscano ‘¡Vamos! 2026’. En medio de esta JMJ franciscana, el Pontífice les ha pedido, como san Francisco y Clara de Asís, “acoger el Evangelio sin descuentos”, precisamente en el lugar en el que comenzó su transfiguración.
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“En Asís todo nos susurra que nuestra vida puede cambiar de forma, irradiar luz, reparar el mundo. Hemos llegado aquí para comprender hacia dónde va la historia y hacia dónde estamos yendo nosotros”, ha comenzado diciendo Robert Francis Prevost.
Dirigiéndose directamente a los jóvenes, León XIV les ha recordado que no se puede permanecer en la vida solo como espectadores: “Estamos llamados a leer las Escrituras con el Maestro, a interpretar nuestro tiempo y a tomar decisiones. Estamos aquí para vencer la resignación y el miedo. Jesús nos llama a dialogar con su historia, para escribir nuevas páginas de la historia”.
Asimismo, el Papa agustino les ha insistido en que no están solos. “En estos días lo han experimentado: se han encontrado y escuchado, pasando del ruido de voces que contrastan y se sobreponen al arte de la conversación”, ha recalcado.
Según las palabras del Pontífice, “la Iglesia existe para introducirnos en este dinamismo de escucha, en el que comprendemos para quién vivir. Es en la comunidad en donde aprendemos a distinguir la voz de Dios, que no coincide simplemente con nuestras opiniones, y a ser obedientes al Espíritu Santo: nos desfiguramos separándonos de Él y de los demás; nos transfiguramos, en cambio, en las relaciones”.
El Papa destaca la “magnífica humanidad de san Francisco”
En relación a san Francisco, Prevost ha compartido con sus “queridos amigos” que “la razón por la que nos sigue atrayendo, ochocientos años después de su muerte, radica en la magnífica humanidad que lo llevó a abandonar los caminos ya trazados, para abrir uno nuevo, más coherente con el camino de Jesús”.
“Hoy Europa y el mundo buscan en ustedes nuevos santos: ¡tengan la audacia de creer en la palabra del Evangelio, abracen la hermana pobreza! El título de su encuentro es un envío por caminos de los que no tenemos mapas, porque se abren escuchando al corazón, obedeciendo al Espíritu y siguiendo al Resucitado donde ha querido precedernos”, ha dicho el primer Papa norteamericano de la historia.
Y ha continuado León XIV citando la exhortación ‘Evangelii gaudium’ del papa Francisco: “¡Vayan! Mejor todavía: ¡vayamos! A los lugares marginales, donde la injusticia y la prepotencia de unos pocos niegan la dignidad y los sueños de muchos, de demasiados hijos e hijas de Dios”.
En este envío, Prevost ha reconocido que “podemos incluso no ser comprendidos por los de nuestra propia casa. Sin embargo, sustraerse a la cultura de la fuerza y abatir los muros que separan a los seres humanos nunca es traicionar a la familia, a la tradición, sino liberarlas de sus fantasmas, de enemigos inventados por miedo e ignorancia, de la violencia con la que se querría imponer el propio orden”.
Y ha proseguido el Pontífice: “Fiarse de Dios es reencontrar, como san Francisco y santa Clara, un mundo de hermanos para querer y servir, no para explotar y dominar. No un mundo para defender, sino para abrazar”.
León XIV, en la JMJ franciscana en Asís. Foto: Vatican Media
León XIV: “Construyan la civilización del amor”
El Papa ha concluido con otra petición: que apuesten por la “civilización del amor, de la que han encontrado los brotes en tantos ejemplos de gratuidad, y que transfigura a innumerables artífices de paz también hoy comprometidos con el servicio a la vida en los más trágicos escenarios de muerte”.
Además, les ha instado a unir “las mejores energías de su magnífica humanidad —los estudios, las competencias, el trabajo, las amistades, el amor, la oración— actualizando de diversos modos la visión de san Francisco”.
