León XIV reivindica la oración en un mundo en el que “la técnica pretende dar todas las respuestas”

El Papa retoma las audiencias generales tras el parón de julio y lo hace esta vez en la basílica de San Pedro

León XIV en la audiencia general en la basílica de San Pedro
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El papa León XIV reivindica la oración. El Pontífice ha retomado esta mañana las audiencias generales tras el parón de julio. Desde la basílica de San Pedro debido al calor, Robert Francis Prevost ha continuado su ciclo de catequesis sobre los documentos conciliares, en esta ocasión tomando la constitución ‘Sacrosanctum Concilium’ para centrarse en la dimensión eclesial de la oración litúrgica.



“En nuestro tiempo, en los contextos dominados por una mentalidad centrada en la eficiencia y en el consumismo, la oración puede parecer algo inútil e irrisorio. En un mundo donde la ciencia y la técnica pretender dar todas las respuestas, rezar puede parecer una forma de evasión”, ha comenzado diciendo el Papa agustino.

Además, ha continuado, “incluso en muchas familias cristianas ya no se transmite la oración, mientras que numerosas personas corren el riesgo de confundirla con una técnica más, de naturaleza psicológica y orientada al bienestar personal”. “La oración, en cambio, en cuanto dimensión fundamental de nuestra humanidad, merece volver a ser descubierta en su verdad”, ha rematado.

León XIV y la Liturgia de las Horas

El primer pontífice norteamericano de la historia ha puesto en valor también la Liturgia de las Horas, sobre la que ha dicho que “debe acogerse y vivirse cada vez más en la vida ordinaria de los bautizados y de las comunidades”. “A tantas personas que quieren aprender a rezar, en particular, a los catecúmenos, les puede ofrecer el camino y la escuela de la oración cristiana”, ha señalado.

Como ha asegurado Prevost, “cada semana y cada día, la Eucaristía y la Liturgia de las Horas son el aliento de la vida de la Iglesia que hace circular al Espíritu Santo por todo su Cuerpo”.

León XIV en la audiencia general en la basílica de San Pedro

León XIV en la audiencia general en la basílica de San Pedro. Foto: EFE

Centrándose en la Liturgia de las Horas, León XIV ha mantenido que, “vinculada a la Eucaristía, cuya luz prolonga, santifica el tiempo de nuestra vida cotidiana: por la mañana, empezamos el día con alegría y gratitud; a mediodía, pedimos la fuerza de la fidelidad en medio de la fatiga; por la tarde, una vez terminado el trabajo, las Vísperas acompañan el momento del atardecer; por la noche, nos dormimos encomendándonos a la paz de Dios”.

“Cada hora es un acto de esperanza: durante nuestra peregrinación terrenal velamos con toda la Iglesia esperando el regreso glorioso del Señor”, ha subrayado.

Las vacaciones, para rezar

En sus saludos finales, el Papa se ha dirigido a los peregrinos de lengua española para invitarles a “valorar la Eucaristía y la Liturgia de las Horas como grandes tesoros milenarios de la Iglesia, y que, a través de nuestro amor a ellas, podamos día a día ir santificando nuestras vidas”.

Por su parte, a los franceses les ha instado a “aprovechar este verano, y quizás las vacaciones para muchos de ustedes, para cultivar su vida interior dedicando un poco más de tiempo a la oración con el Señor”. “Todas nuestras actividades le pertenecen, incluyendo el ocio y el descanso”, ha recalcado el Pontífice.

Por último, a los peregrinos de lengua árabe les ha recordado que “estamos llamados a orar en todo momento y en toda situación, porque Cristo nos escucha. Y cuando nuestra oración está de acuerdo con su corazón, obra milagros”.

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