“María nos muestra que la grandeza humana se alcanza a través de la humildad, sirviendo a Dios y al prójimo”, dijo el presidente de los obispos
En la tarde del jueves 30, la Catedral de Santiago fue muestra del enorme fervor y adhesión que tiene en el país la Virgen del Carmen, al celebrarse el Centenario de su Coronación como Madre, Reina y Patrona de Chile.
El templo estuvo colmado de fieles participando en la eucaristía concelebrada por los obispos del país y en la que estaban presentes el Presidente de la República, José Antonio Kast y su esposa, además de otras altas autoridades y representantes de las Fuerzas Armadas y otros organismos.
El presidente de Chile José Antonio Kast y su esposa en la celebración del centenario de la Coronación de la Virgen del Carmen
En su homilía, el presidente de la Conferencia Episcopal de Chile, arzobispo de La Serena, René Rebolledo Salinas, enfatizó el profundo sentido espiritual y social de esta advocación mariana, íntimamente ligada al devenir nacional.
“La significación de la coronación es elocuente: Ella es la reina de nuestra patria y de nuestros corazones; Ella, con su reinado, nos conduce a Cristo; Ella con su entrega nos enseña que reinar es servir. En lugar de buscar el dominio o la figuración, María nos muestra que la verdadera grandeza humana se alcanza a través de la humildad, la entrega abnegada y el servicio a Dios y al prójimo”, dijo el arzobispo.
Luego, puso bajo el manto protector de la Virgen a las personas y familias que, en esos días, sufren las consecuencias de las recientes inclemencias del clima que afectaron a vastas zonas del territorio nacional.
También expresó gratitud hacia las autoridades, las Fuerzas Armadas, Carabineros de Chile, Bomberos y los numerosos voluntarios que, en medio de la emergencia, mostraron un ejemplar compromiso con el bien común para permitir que los damnificados retomen la normalidad en sus vidas.
Rebolledo también recordó que el 19 de diciembre de 1926, el delegado pontificio y nuncio apostólico, Aloisio Masella, dio cumplimiento al mandato del papa Pío XI de proclamar solemnemente a la Virgen del Carmen como Patrona de los chilenos.
El arzobispo destacó el ejemplo de próceres en esta devoción y agregó que “como los chilenos de antaño, en la paz y en conflicto, también nosotros llevamos el escapulario sobre el pecho y confiamos nuestras vidas a la protección de la Reina de Chile con el rezo del Santo Rosario”. Subrayó, además, la significación cultural del Evangelio en la conformación de las instituciones, la educación y el patrimonio del país. “¡Nuestra Señora del Carmen vive en el alma de Chile!”, exclamó el pastor.
Durante la celebración litúrgica, ante la imagen de la Virgen del Carmen se dispuso el “Evangelio de Chile”. Se trata de un libro, de gran volumen, manuscrito por 8.000 copistas de todo el país, el año 2009 con ocasión del Bicentenario nacional, como signo del llamado a sostener un encuentro vivo con Jesucristo a través de la Palabra y la Eucaristía.
Al concluir su homilía, Rebolledo dio gracias al Señor por este tiempo de gracia y a tantos grupos, cofradías, parroquias, instituciones y otras organizaciones que, bajo el patrocinio de Nuestra Señora del Carmen, desarrollan “numerosos apostolados para que el reino de Cristo crezca entre nosotros”, haciendo una particular mención de “la piedad popular que ha encontrado en la Virgen del Carmen no solo una inspiración, sino también una materna protección”.
Finalmente, hizo suya la invitación del Comité Permanente del Episcopado nacional al pueblo creyente para que este Centenario sea un verdadero impulso a seguir en discipulado misionero y que “la Virgen santa nos conduzca a su Hijo Jesucristo y nos enseñe a vivir en la fe, la esperanza y la caridad; forjando con su intercesión un país que camine decididamente hacia la paz, la unidad y la justicia”.
La Misa contó con el don de la Indulgencia Plenaria concedido por la Santa Sede a los fieles que participan devotamente de este año centenario. Además de los cientos de asistentes presenciales, la celebración fue seguida por miles de personas a través de la Red ARCA, Radio María, el canal TV ISB y las plataformas digitales de la Conferencia Episcopal de Chile y del arzobispado de Santiago.