La nueva plataforma, apoyada por el obispo Marian Eleganti, denuncia las “interpretaciones heréticas” del proceso de reformas impulsado por la Iglesia alemana
Camino Sinodal alemán
Un grupo de laicos católicos alemanes, respaldados por el obispo suizo Marian Eleganti, ha puesto en marcha una nueva asociación que busca ofrecer una alternativa al Camino Sinodal y convertirse en la voz de quienes consideran que la Iglesia alemana se está alejando de Roma.
La iniciativa nació el pasado domingo en Offenbach am Main y reúne a católicos alemanes, tanto residentes en el país como en el extranjero, además de fieles de otras nacionalidades vinculados a Alemania. Todos comparten un mismo diagnóstico: creen que ya no se sienten representados ni por el Comité Central de los Católicos Alemanes (ZdK) ni por la Conferencia Episcopal Alemana (DBK), principales impulsores del proceso de reformas que desde hace años divide a la Iglesia del país.
Los promotores de la asociación sostienen que existe un amplio sector de católicos que permanece prácticamente invisible en el debate público. Aunque reconocen sentirse marginados dentro de la Iglesia alemana, rechazan la idea de ser un grupo residual. A su juicio, los católicos que mantienen una visión más tradicional de la doctrina siguen siendo numerosos en las parroquias, pero han desaparecido del relato mediático y de los órganos oficiales de representación.
La nueva plataforma, abierta tanto a laicos como a sacerdotes, se presenta jurídicamente como una asociación laical inspirada en el decreto conciliar Apostolicam Actuositatem y afirma que trabajará en comunión con el Magisterio de la Iglesia y en colaboración con otras asociaciones afines.
El principal respaldo episcopal llega de Marian Eleganti, obispo auxiliar emérito de Coira y una de las voces más críticas con el Camino Sinodal desde sus inicios. “Queremos defender la fe contra las interpretaciones heréticas y las distorsiones”, han señalado.
La presidencia ha recaído en el abogado Thommy Schott, impulsor de la iniciativa, quien aprovechó el acto para cargar contra la “deriva reformista” del catolicismo alemán.
Según explicó, el reciente Congreso Católico celebrado en Würzburg evidenció, a su juicio, la confusión existente sobre qué representa hoy la Iglesia católica en Alemania. “Las reformas del mundo LGBTQ+ definen al catolicismo romano actual”, lamentó, aludiendo a la percepción que, según él, se está transmitiendo.
“La redacción empleada por el clero reformista ha contribuido a estos errores, al igual que la prensa, que cada vez descuida más su deber de informar y, en cambio, transmite una postura determinada”, ha aseverado.
“Creemos que la abolición del celibato, la ordenación de mujeres y una moral sexual contraria a las Sagradas Escrituras no son ‘diferentemente católicas’, sino que no son católicas en absoluto”, afirmó Schott.
“Un cisma en la Iglesia de Alemania es un cisma en la Iglesia universal, porque somos uno”, ha añadido, subrayando que el grupo “demostrará que la fe de nuestros antepasados es la verdadera fe”.