La Iglesia alemana reforma la formación de sus sacerdotes con una evaluación sexual

La nueva normativa sustituye a la vigente de 2003 e introduce un año sabático fuera del seminario, equipos de formación mixtos y un protocolo contra el abuso espiritual

La Iglesia alemana reforma la formación de sus sacerdotes con una evaluación sexual

En la Iglesia en Alemania siguen las reformas, mientras esperan la aprobación de sus organismos sinodales. Así, los obispos alemanes han aprobado una profunda reestructuración en el proceso de formación de sus futuros sacerdotes.



El nuevo plan de estudios exige, por primera vez, la participación sistemática de mujeres en los procesos de selección, la realización de pruebas de aptitud psicológica y una mayor reflexión sobre la madurez afectiva y sexual de los candidatos.

Estas directrices forman ya parte de la que es la nueva ‘Ratio Nationalis Institutionis Sacerdotalis’, el documento que sustituye a las reglas vigentes desde el año 2003 y que sigue la reforma de la Ratio mundial aprobada en 2016, en plena era del papa Francisco en el Vaticano.

Según ha informado el portal del Vaticano, ‘Vatican News’, el texto establece los estándares vinculantes que deberán cumplir a partir de ahora los seminaristas en el país germano.

Uno de los cambios más significativos es el nuevo papel de la mujer en la jerarquía formativa, que hasta ahora contaba con una representación institucional mínima.

Las nuevas normas exigen la creación de equipos de formación mixtos y garantizan la participación de mujeres cualificadas en las evaluaciones de admisión, tanto para el diaconado como para el sacerdocio, según recoge Europa Press.

Prevención de abusos y madurez psicoafectiva

La reforma también pone un foco especial en la salud mental y la prevención. La normativa establece un apoyo psicológico obligatorio desde las primeras etapas para evaluar la idoneidad de los aspirantes y detectar posibles situaciones problemáticas.

Como novedad destacada, el documento aborda la necesidad de atajar el abuso de poder y menciona, de forma explícita e inédita, la prevención del abuso espiritual.

En esta misma línea, la Iglesia alemana exigirá a los candidatos una mayor formación en materia de sexualidad y dinámicas de pareja para garantizar su madurez psicoafectiva. Los futuros párrocos deberán examinar su propia historia sexual y reflexionar sobre su estilo de vida para comprender cómo este se alinea con el voto obligatorio de celibato.

Nueva estructura: del curso propedéutico al año sabático

El itinerario hacia la ordenación también experimentará cambios estructurales para fomentar el contacto con la realidad social. El proceso se dividirá en las siguientes fases:

  • Curso propedéutico: Durará de uno a dos años y se realizará fuera del seminario para que el candidato pueda clarificar su vocación y aptitud.

  • Fase de discipulado: Etapa centrada íntegramente en el desarrollo personal.

  • Estudios teológicos y año ‘sabático’: Durante esta transición, orientada a consolidar la espiritualidad y la identidad sacerdotal, se incluirá un año ‘sabático’ de estudios obligatorio fuera del entorno del seminario.

  • Fase pastoral: Etapa final que servirá como preparación directa para la ordenación.

El presidente de la Comisión para las Vocaciones de la Conferencia Episcopal Alemana, el obispo Michael Gerber, ha defendido que el objetivo central de esta reforma es dotar a los futuros religiosos de un mayor equilibrio humano.

“El cultivo de una vida de diálogo es esencial para un sacerdote. Por lo tanto, la formación no solo debe fomentar la adquisición de habilidades individuales, sino, sobre todo, promover el desarrollo personal”, ha explicado.

El prelado, según recoge el portal Katholisch.de, ha reclamado que “la Iglesia del futuro necesita sacerdotes cualificados que, junto con los diversos miembros del pueblo de Dios, puedan moldear el presente en la Iglesia y la sociedad frente a los grandes desafíos

¿Y la homosexualidad?

El marco normativo alemán, más allá lo polémica reciente sobre la bendición a las parejas del  mismo sexo, para el ingreso a los seminarios aborda explícitamente la homosexualidad solo en una nota a pie de página, dentro del contexto de la reflexión sobre la propia sexualidad, remitiéndose a la sección correspondiente del la ‘Ratio’ general del Vaticano y otros documentos romanos. En concreto, el documento destaca que integrar la sexualidad en una vida casta y célibe es una tarea que dura toda la vida.

Se lee en el documento que “cuando esa abstinencia serena no se puede experimentar de forma duradera ni vivir con alegría, sino que las implicaciones del celibato se viven sobre todo como una sobrecarga constante, una obligación, una alienación de uno mismo o una negación de la vida, el propio candidato debería darse cuenta (a través de una oración sincera y reflexiva y de un diálogo basado en la confianza) de que ese no es el camino al que Cristo le llama”.

Según algunas informaciones, el Dicasterio para el Clero de la Curia Romana ratificó este reglamento nacional el pasado 11 de marzo, sustituyendo al anterior de 2003.

Ordenación sacerdotal en Cádiz

Ordenación sacerdotal en Cádiz. Foto: Archivo Vida Nueva.

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