La Iglesia acompaña el Día de la Familia en Paraguay

El obispo Pedro Collar Noguera exhortó a redescubrir la misión de cada familia para que sea un espacio de amor, encuentro y entrega

La Iglesia acompaña el Día de la Familia en Paraguay

Este último domingo de abril, la sociedad del Paraguay celebra el Día Nacional de la Familia. Por tal motivo, la Coordinación Nacional de Pastoral Familiar y Vida de la Iglesia paraguaya (CEP) hizo llegar su cercanía y saludos a todas las familias.



El obispo de Ciudad del Este y titular de este organismo, Pedro Collar Noguera, hizo llegar un comunicado por esta celebración. Recordó, en primer lugar, que la familia no solo es fundamento de la sociedad, sino también su corazón vivo, el lugar donde se aprende a vivir para los demás,  a buscar el bien común y a construir una comunidad desde el amor.

Agregó también que la familia es escuela de humanidad donde se cultivan virtudes como el respeto, la responsabilidad, el diálogo y la solidaridad.  Se traduce, también, en el primer espacio en el que se aprende que el verdadero crecimiento personal está unido al bien de los demás. Como la Sagrada Familia de Nazaret, “cada hogar está llamado a ser lugar de encuentro, servicio y misión”.

Escenario preocupante

Sin embargo, desde la Coordinación, reconocieron las preocupaciones de numerosas familias que enfrentan, cotidianamente, desafíos al bien común: la pobreza, la migración forzada, las dificultades de accesos, no solo a la educación sino también a la salud integral.

Y agregaron otros desvelos que inquietan a las familias: enfrentan la violencia y las adicciones, la desintegración familiar, y otras tantas formas de vulneración de la vida y de la dignidad humana.

Exhortación

En la carta, Collar Noguera exhortó a las autoridades de todos los ámbitos, a las instituciones y organismos, y a toda la sociedad a asumir un compromiso real, con políticas concretas que protejan, fortalezcan y promuevan a “la familia como núcleo esencial del desarrollo humano y social”. Para justificar este pedido, indicó que el bien común se construye con familias fuertes, estables y acompañadas.

Por otra parte, invitaron a cada familia a reflexionar sobre su origen, fruto del amoroso plan de Dios desde la creación, que fue concebida como una comunidad de vida y amor, con la base de un matrimonio entre hombre y mujer (cfr. Amoris Laetitia 9-13).

El objetivo es redescubrir su misión como generadora de vida, de fe y de esperanza, y brindar el espacio donde se aprende a amar, con obras  concretas, y a vivir desde la entrega y el amor, sin individualismos.

En este día tan especial para las familias paraguayas, el obispo de Ciudad del Este puso a todas bajo la protección de la Sagrada Familia de Nazaret, modelo de unidad, trabajo y confianza en Dios. Finalmente, el obispo aseveró, enviando su bendición: “Promovamos juntos el Bien Común en nuestras comunidades! ¡Valoremos la vida y la familia en el Paraguay! ¡Que Dios bendiga a cada hogar!

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