El obispo de Getafe, Ginés García Beltrán, ha suspendido “temporalmente” la entrada de nuevos seminaristas y ha impedido que puedan ordenarse más sacerdotes de los llamados Hermanos del Amor Misericordioso. Así lo detalla la Diócesis del Sur de Madrid en un comunicado en el que exponen algunas medidas adoptadas en relación a la rama masculina de las Hijas del Amor Misericordioso, conocidas como las HAM. Esta asociación pública de fieles fue intervenida el pasado verano por el cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo, tras solicitar un informe el Tribunal de la Rota en el que daba verosimilitud a las acusaciones de abusos de poder, conciencia y sexuales en el seno del grupo.
- ¿Todavía no sigues a Vida Nueva en INSTAGRAM?
- WHATSAPP: Sigue nuestro canal para recibir gratis la mejor información
- Regístrate en el boletín gratuito y recibe un avance de los contenidos
Los Hermanos del Amor Misericordioso son una treintena de jóvenes, entre los que se encontrarían siete sacerdotes, dos diáconos y veinte seminaristas. De los siete curas, cinco están incardinados en Getafe y dos estarían ‘cedidos’ por sus obispos. Hasta hace unos meses residían en Cubas de la Sagra, en un edificio vinculado a una congregación de monjas. Actualmente viven Serranillos del Valle, una nueva casa que podrían haber recibido fruto de las donaciones de los laicos vinculados a la familia HAM. Los presbíteros HAM están al frente de dos templos en el Sur de Madrid: la parroquia de la Sagrada Familia, ubicada en Fuenlabrada, y la parroquia de Nuestra Señora de la Alegría de Móstoles.
Formación reglada
Desde Getafe detallan que los seminaristas se preparan “para el sacerdocio en la casa de formación erigida canónicamente por el Obispo, quien también ha nombrado al sacerdote encargado de esta y al que se le encomienda el cuidado y acompañamiento de dichos seminaristas”. “Para la ordenación diaconal y presbiteral, todos ellos cumplen los requisitos indicados por el Derecho Canónico y las disposiciones contenidas en otros documentos sobre la formación de los candidatos a las Sagradas Órdenes”, certifican desde el equipo de García Beltrán.
A la par, aclaran que los HAM desean “constituirse en una comunidad religiosa con una regla propia”. Sin embargo, en la actualidad “están en un proceso de discernimiento, acompañados por el obispo y sus colaboradores, como es habitual para toda realidad que empieza su caminar en la Iglesia”.
Desde 2024
Con este punto de partida, el comunicado de Getafe especifica que “en octubre de 2024 se tuvo noticia de algunos hechos que podían ser penalmente relevantes desde el punto de vista canónico y que afectaban a las Hijas del Amor Misericordioso y también a algún miembro de esta comunidad masculina”. “Tras recoger los hechos y al afectar fundamentalmente a esta asociación, que es de derecho diocesano en Madrid, se trasladaron los hechos denunciados a esta diócesis”, señala la nota. A partir de ahí, apunta que una vez iniciada la investigación previa por el Tribunal de la Rota “se colaboró en el curso de la investigación aportando toda la documentación requerida”.
En relación a las medidas adoptadas por el cardenal Cobo, desde Getafe se asegura estar al tanto sobre “algunas cuestiones sobre la relación de los sacerdotes con la Asociación que fueron comunicadas a estos puntualmente, manteniendo una fluida comunicación entre ambas diócesis para velar por su cumplimiento”.
“Son un peligro”
Frente a esto, las víctimas de las HAM critican que “los HAM y las HAM son lo mismo, son clones en su sistema de captación y de control, son los mismos abusos. A pesar de las medidas impuestas por Cobo, ellos siguen convocado los retiros y con las mismas prácticas que antes, pero ahora con ‘marca blanca’”. Así lo reflejaban también en la carta que dirigieron a León XVI a comienzos de este año: “Son un peligro para los fieles y un escándalo que amenaza con perpetuarse a través de su actividad pastoral”. “Aunque carece de reconocimiento jurídico formal, opera como una extensión de la misma, compartiendo fundadores, espiritualidad y un gobierno de facto bajo la misma superiora, Marimí”, relatan al Papa.