Fallece ahogado un misionero murciano por salvar a un monaguillo en Ecuador

Alfonso Avilés murió junto a otro sacerdote en Guayaquil tras ser arrastrados por el oleaje

Alfonso Avilés, sacerdote murciano fallecido ahogado en Ecuador

Alfonso Avilés salvó la vida de su monaguillo y dio la suya. El misionero murciano murió el viernes 13 de marzo ahogado en Ecuador junto al también sacerdote Pedro Anzoátegui, natural de Guayaquil.



Ambos presbiteros se lanzaron al mar para salvar a un monaguillo que estaba siendo arrastrado por el fuerte oleaje en el municipio General Villamil Playas, en la costa del Guayas, a donde se habían trasladado para un retiro. Una acción que a los dos les costó la vida.

Este fin de semana han sido enterrados en unos funerales multitudinarios. Según informa EFE, cientos de personas de desplazaron hasta la parroquia de San Alberto Magno, en la zona de Daule, para despedir al párroco español que había acompañado esta comunidad los últimos nueve años, y a Anzoátegui, cuyo cuerpo sin vida fue encontrado el sábado en las labores de rescate.

“Muchos lo recuerdan por sus sabias palabras, su espíritu de entrega y el haber construido desde cero la parroquia”, recogió Teleamazonas, que difundió testimonios de feligreses que lamentaron el fallecimiento y destacaron la personalidad jocosa y resolutiva del español miembro de la fraternidad sacerdotal Sociedad de Jesucristo Sacerdote.

Alfonso Avilés, sacerdote murciano fallecido ahogado en Ecuador

Alfonso Avilés, sacerdote murciano fallecido ahogado en Ecuador

“Al ataque”

“Algo muy importante fue que el padre, incluso, hasta su último momento de vida, dio su vida para salvar a otra persona”, reconoció una feligresa, que también destacó que el sacerdote será recordado por el mantra que repetía a sus feligreses para ir hacia adelante y no rendirse ante las adversidades: “Al ataque”.

Durante la misa por su eterno descanso, Cristòbal Kudlawiec, obispo de Daule, insistió en que “el Señor es dueño de la vida y no se equivoca. Ante hechos tan impactantes, podemos decir: ‘Creo en ti, Señor Jesús, confío en ti’, porque lo que nos enseña a través de estas pruebas es para nuestro bien”.

Los restos de Avilés ya descansan en el panteón metropolitano, pues ha sido enterrado en el lugar en el que se volcado todos estos años.

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