El Gobierno de Cuba acaba de anunciar que, “en los próximos días”, procederá a la liberación de 51 presos. Aunque solo se detalla que son “personas sancionadas a privación de libertad”, se trata de opositores políticos al régimen castrista. Así, hay que destacar que “todos han cumplido una parte significativa de la pena y han mantenido buena conducta en prisión”. Pero, sobre todo, como se detalla en el comunicado el Ministerio de Relaciones Exteriores, hay que destacar que tal decisión se ha adoptado tras un proceso de diálogo con la Santa Sede.
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Concretamente, se detalla que la excarcelación surge del “espíritu de buena voluntad, de estrechas y fluidas relaciones entre el Estado cubano y el Vaticano, con el cual se ha mantenido históricamente una comunicación sobre los procesos de revisión y excarcelación de personas privadas de libertad”. Además, se ha querido incidir en que la medida de gracia se adopta a modo de gesto por “la proximidad de las celebraciones religiosas de la Semana Santa”.
Casi 20.000 excarcelados desde 2010
Como se detalla en el mensaje institucional, “desde el año 2010, el Gobierno cubano ha beneficiado con indultos a 9.905 reclusos, mientras, en los últimos tres años, como parte de la práctica cubana y al amparo de lo dispuesto en nuestra legislación, otras 10.000 personas sancionadas a privación de libertad fueron excarceladas por diferentes beneficios”.
A las pocas horas del anuncio, el presidente del país, Miguel Díaz-Canel, ha hecho una declaración institucional y ha anunciado que “funcionarios cubanos han sostenido recientemente conversaciones con representantes del Gobierno de los Estados Unidos”. Las mismas “han estado orientados a buscar soluciones, por la vía del diálogo, a las diferencias bilaterales que tenemos entre las dos naciones”.
Tras admitir que se trata de “un proceso muy sensible” que requiere “enormes y altos esfuerzos”, no ha ofrecido detalles concretos sobre lo negociado, pero ha apelado a la necesidad de que lo dialogado con el Gobierno de Donald Trump se asiente “sobre bases de igualdad y respeto a los sistemas políticos de ambos estados, a la soberanía y la autodeterminación de nuestro Gobierno”, siempre con la perspectiva de “un sentido de reciprocidad y de apego al derecho internacional”.
Factores internacionales
Al destacar Diaz-Canel que “hay factores internacionales que han facilitado estos intercambios”, aunque este extremo no está confirmado, se puede pensar que, en el contexto de lo anunciado horas antes, sería un modo de reconocer que ha habido una mediación eclesial entre Cuba y Estados Unidos.
Para ello hay que retroceder unas semanas, cuando la Conferencia de los Obispos Católicos de Cuba se vio obligada a suspender su visita ‘ad limina’ a Roma, prevista del 16 al 20 de febrero, por la falta de combustible que dificulta los viajes aéreos desde la isla caribeña. Días antes, en un significativo mensaje que, el domingo 1 de febrero, se leyó en todos los templos del país, se deploraba el progresivo “empeoramiento” de la situación nacional, constatando cómo “se han agravado la angustia y la desesperanza”. Hasta el punto de que “el riesgo de un caos social y de violencia entre los hijos de un mismo pueblo es real”.
Por ello, los pastores llamaron a los ejecutivos de Estados Unidos y Cuba a entenderse mediante una negociación formal, pues “los gobiernos deberían poder resolver sus desavenencias y conflictos a través del diálogo y la diplomacia, no la coerción ni la guerra”.
Espacios de fecunda colaboración
Una situación en la que la propia Iglesia se ofreció, incluso, a mediar entre ambas administraciones, mostrando “su disponibilidad para, si así se lo solicitaran, contribuir a rebajar el tono a las hostilidades entre partes y crear espacios de fecunda colaboración en orden al bien común”.
En ese sentido, la fuerte situación de pobreza que sufre Cuba desde hace muchas décadas, se agudizó en los primeros días del año, tras la detención de Nicolás Maduro por Estados Unidos y el consiguiente tutelaje del régimen chavista, aliado clave del castrismo. Desde entonces, por decisión de Trump, ya no llega nada de petróleo a Cuba desde Venezuela.
Ante el férreo bloqueo de Donald Trump, Díaz-Canel se vio forzado a suspender muchos vuelos por la imposibilidad de que los aviones recarguen su combustible y muchas operadoras internacionales han interrumpido sus viajes a La Habana. Ahora, la situación de desabastecimiento es tal que se ha abierto a negociar con Washington. Y, al parecer, contando para ello con la Iglesia.