“Es necesario reflexionar sobre una reformulación de las competencias del ministerio ordenado. Redefinir estas competencias podría abrir el camino para reconocer nuevos espacios de responsabilidad para las mujeres en la Iglesia”. Así lo pone negro sobre blanco el Informe final del grupo de estudio sinodal sobre la participación de las mujeres en la vida y el gobierno de la Iglesia, que el Vaticano ha publicado hoy.
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En este contexto, “también abre la posibilidad de nuevos ministerios —incluidos los de liderazgo de comunidades— para laicos y laicas, y para religiosas y religiosos”, agregan desde el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, encargado de este grupo, que lanza estas orientaciones apoyándose en los magisterios de Francisco y Juan Pablo II.
Este es uno de los 10 grupos instituidos por Francisco en febrero de 2024 tras la Primera Sesión del Sínodo de la Sinodalidad, que, tras la presentación del informe, queda disuelto. Lo mismo que ocurrió la semana pasada con los grupos sobre la formación en los seminarios y la misión en el entorno digital. En los próximos días se conocerán el resto de informes de los restantes grupos.
Todas estas reflexiones pasarán ahora al estudio en la Secretaría General del Sínodo y los dicasterios competentes para traducir en propuestas operativas estas orientaciones y así poder presentárselas a León XIV, quien las evaluará y, si cabe, las aprobará posteriormente.
“Eliminar las discriminaciones”
En un comunicado, el cardenal secretario general del Sínodo, Mario Grech, sostiene que, “cuando se habla del rol de las mujeres en la vida de la Iglesia, debemos ser conscientes de que se trata ante todo de un factor de orden cultural”.
De hecho, “en muchas partes del mundo existen profundos retos culturales que deben reconocerse y abordarse. Con demasiada frecuencia, la forma de vivir la fe está determinada por ciertos aspectos culturales más que por los valores evangélicos”.
Por eso, “nuestra misión renovada es hacer de la Iglesia una fuerza que encarne el Evangelio en las culturas, promoviendo el respeto de los derechos de todos y la corresponsabilidad según la vocación de cada uno. Esto requiere valentía, acompañamiento y paciencia para introducir cambios graduales que preserven la comunión eclesial y eliminen las discriminaciones”.
Las tres partes del Informe
El Informe final se compone de tres partes. En primer lugar, una breve reconstrucción de la historia del Grupo de Estudio nº 5 y de su método de trabajo.
Una segunda parte constituye la síntesis razonada de los temas surgidos durante el estudio sinodal. Esta parte es fruto de la escucha de las consultoras del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, del trabajo de sus diferentes instancias, de la lectura de las contribuciones recibidas y de numerosos testimonios solicitados por el propio Dicasterio.
“Esta parte presenta una reflexión que parte ‘desde abajo’, escuchando la experiencia y las contribuciones de las mujeres que ejercen funciones de responsabilidad en la Iglesia, para discernir lo que el Espíritu Santo está obrando e inspirando”, explican.
Entre los temas clave se enumeran, los siguientes: “El reconocimiento de que la ‘cuestión femenina’ constituye un auténtico signo de los tiempos, a través del que es el mismo Espíritu Santo quien interpela a la Iglesia; una atención propia de la sinodalidad a las Iglesias locales, con sus culturas y sus contextos concretos y diversificados; un enfoque relacional que valora la dimensión carismática de la presencia de las mujeres en la vida eclesial; un análisis de las decisiones concretas tomadas por los papas Francisco y León XIV, cuya decisión de confiar a las mujeres cargos de gobierno en la Curia Romana representa un modelo sobre el que toda la Iglesia está llamada a reflexionar”.

Participantes del Sínodo de la Sinodalidad
Por último, la tercera parte consiste en un amplio apéndice de catalogación del ingente material que el Dicasterio ha recibido y recopilado, organizado en seis partes: 1) Figuras femeninas en el Antiguo y Nuevo Testamento; 2) Figuras femeninas relevantes en la historia de la Iglesia; 3) Testimonios actuales de mujeres que participan en el gobierno de la Iglesia; 4) El Principio Mariano y el Principio Petrino. Una mirada crítica; 5) La potestad eclesiástica; 6) La contribución del papa Francisco y del papa León XIV sobre el papel de las mujeres en la vida y la dirección de la Iglesia.
