El grito de la Iglesia en Argentina: “Las mujeres son referentes de esperanza, fuerza y consuelo”

El Episcopado reafirmó su compromiso con la dignidad de las mujeres y pidió generar respuestas para defender los derechos vulnerados

El grito de la Iglesia en Argentina: “Las mujeres son referentes de esperanza, fuerza y

El área de las Mujeres del Secretariado Nacional para los Laicos de la Conferencia Episcopal Argentina emitió un comunicado para el Día Internacional de la Mujer, tomando la frase de 1 Corintios 12,13: “Hemos sido bautizados en un solo Espíritu”.



Recordaron que la Iglesia considera que el pueblo de Dios, revestido por la gracia del bautismo, está llamado a mostrar el rostro misericordioso del Padre y a ser sujeto y protagonista de la misión evangelizadora. Y sostuvieron que “… entre los que caminan, están ellas, las mujeres portando ternura, coraje, fortaleza, transitando los senderos que marcaron las discípulas que acompañaron a Jesús”.

Hoy, el soplo de Jesús sigue manifestándose en quienes siembran la cultura de la vida. Las mujeres, frente a las injusticias, la violencia, la carencia de necesidades básicas y la cultura del descarte, son referentes de esperanza y consuelo: sostienen, curan heridas, escuchan y protagonizan liderazgos comunitarios que testifican la resurrección y la transformación social.

Acciones concretas

Los miembros del área valoraron que, desde las comunidades, se promuevan iniciativas reales para acompañar a otras: grupos de escucha, redes de contención, programas de capacitación y acciones pastorales orientadas a garantizar acompañamiento integral. Estas prácticas buscan generar respuestas efectivas frente a la vulneración de derechos y potenciar el protagonismo femenino en todos los ámbitos de la vida comunitaria.

Referenciaron al papa León XIV que invita a avivar la esperanza especialmente “en la hora de la prueba”, y a convertir esa esperanza en acciones concretas, no en una espera pasiva.

En esta Cuaresma, se suman al llamado a escuchar y ayunar: escuchar responsablemente el clamor de los demás y ayunar de palabras y actitudes que hieren, para impulsar procesos de conversión personal y comunitaria que promuevan cuidado, respeto y justicia.

Finalmente, elevaron una oración a la Virgen de Luján para que Ella proteja a las mujeres y fortalezca la construcción de una cultura de cuidado, respeto y justicia.

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