“Es una alegría y damos las gracias al Papa por inaugurar la Torre de Jesucristo, que es la mayor de todas las iglesias del mundo”. Es la primera reacción del cardenal arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, al anuncio oficial por parte del Vaticano del viaje de León XIV a España que le llevará a Madrid, Barcelona y Canarias.
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En declaraciones a Ràdio Estel, el purpurado se ha mostrado especialmente emocionado porque el Pontífice vaya a visitar la basílica de la Sagrada Familia con un doble motivo: la bendición de la torre y la celebración del centenario de la muerte del arquitecto del templo Antonio Gaudí el 10 de junio. Se da la circunstancia de que en estos momentos la Santa Sede estudia el proceso de beatificación del arquitecto catalán, o lo que es lo mismo, que sea elevado a los altares.
De Bergoglio a Prevost
Por eso, Omella no ha dudado en señalar que la Sagrada Familia “es un punto de mira en todo el mundo”. De la misma manera, ha desvelado que este plan de viaje ya estaba sobre la mesa del papa Francisco, que no pudo materializarlo, como tampoco pudo visitar Canarias para denunciar la crisis migratorias que sufren las islas.
En cualquier caso, en su intervención radiofónica, el purpurado ha hecho un llamamiento a la sociedad catalana para acoger al Sucesor de Pedro en junio: “Mostremos la fraternidad y el gozo de sentirnos orgullosos de Gaudí y de la fe cristiana”.
Ante los micrófonos de Ràdio Estel, Omella puso en valor la figura de Jorge Mario Bergoglio y de Robert Prevost, en tanto que ambos “tienen una mirada de una iglesia presente en el mundo, que quiere llevar un mensaje de paz y concordia”.
