“La lectura orante de la Palabra de Dios, que es siempre un alimento extraordinario, se convierte también en una medicina reconfortante en los momentos de debilidad”. Así lo ha expresado el papa León XIV en su catequesis durante la audiencia general de los miércoles, que hoy ha celebrado en el Aula Pablo VI del Vaticano ante los miles de fieles llegados a Roma de todo el orbe católico.
- ¿Todavía no sigues a Vida Nueva en INSTAGRAM?
- WHATSAPP: Sigue nuestro canal para recibir gratis la mejor información
- Regístrate en el boletín gratuito y recibe un avance de los contenidos
Continuando su ciclo de catequesis sobre la constitución dogmática del Concilio Vaticano II, ‘Dei verbum’, ha hecho hincapié en que este documento reflexiona sobre “el vínculo profundo que existe entre la Palabra de Dios y la Iglesia”. “La Biblia tiene su origen en el Pueblo de Dios, y a él va dirigida; esto significa que su fuerza y su significado se manifiestan plenamente en la vida y en la fe de la comunidad cristiana”, ha destacado.
Según las palabras del Pontífice, “la Iglesia anhela que todos sus miembros conozcan la Palabra de Dios y se alimenten de ella, para que se encuentren con Cristo y puedan dialogar con Él. Pero, además, la Palabra de Dios impulsa a la comunidad eclesial a salir más allá de sí misma y a ser misioneros de la Buena Noticia hasta los confines de la tierra”.
Como ha recordado Robert Francis Prevost, “en la Iglesia se aprende que Cristo es la Palabra viva del Padre, el Verbo de Dios hecho carne, nuestro Salvador”. Por eso, “todos los fieles están llamados a acercarse con amor y familiaridad a las Sagradas Escrituras, especialmente en la celebración de la Eucaristía y de los otros sacramentos”, ha añadido.
León XIV en la audiencia general
Hacia la Gruta de Lourdes
En su saludo a los peregrinos de lengua española, León XIV se ha unido espiritualmente a cuantos hoy se reúnen en Chiclayo, Perú, para celebrar solemnemente la Jornada Mundial del Enfermo, acto para el que el Papa ha enviado expresamente al cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio al Desarrollo Humano Integral: “Confío a todos, especialmente a los enfermos y a sus familiares, a la protección maternal de la Santísima Virgen María”.
Bajo su amparo también ha encomendado a las víctimas y a todos los afectados por las graves inundaciones en Colombia, “mientras exhorto a toda la comunidad a sostener con la caridad y la oración a las familias damnificadas”.
Al final de la audiencia, el Pontífice se ha dirigido a la Gruta de Lourdes, en los Jardines Vaticanos, para encender una vela, signo de “mi oración por todos los enfermos, que hoy recordamos con particular afecto”.