León XIV ha presidido este miércoles, 11 de febrero, un homenaje a la Inmaculada Concepción en la Gruta de Lourdes de los Jardines Vaticanos con motivo de la Jornada Mundial del Enfermo. Durante su discurso, el Pontífice ha querido unir su voz a la de todos los que viven la enfermedad en cualquier rincón del mundo. “Hoy, en este día dedicado a los enfermos, queremos orar en comunión con todos los que sufren en el mundo. Oramos por ustedes”, ha afirmado al inicio de su intervención.
- ¿Todavía no sigues a Vida Nueva en INSTAGRAM?
- WHATSAPP: Sigue nuestro canal para recibir gratis la mejor información
- Regístrate en el boletín gratuito y recibe un avance de los contenidos
León XIV ha agradecido la presencia de quienes han acudido al acto, subrayando el valor de la oración compartida “aquí ante nuestra madre, María, en su memoria litúrgica, Nuestra Señora de Lourdes”, una advocación ligada al consuelo de los enfermos y al sufrimiento vivido con esperanza.
El Papa ha definido la jornada como “un hermoso día que nos recuerda la cercanía de María, nuestra Madre, que nos acompaña siempre”, y ha señalado que la Virgen enseña “el sentido del sufrimiento, el amor y la entrega de nuestra vida en las manos del Señor”.
Por los enfermos y quienes les cuidan
En sus palabras, León XIV ha querido ampliar la mirada más allá de quienes padecen la enfermedad, extendiendo su oración y su bendición a todos los que los acompañan. “Pedimos también la bendición del Señor para vosotros, para todos los enfermos de hoy y de siempre, y para todos los que los acompañan”, ha dicho.
De modo especial, el Pontífice ha reconocido la labor de quienes cuidan a los enfermos, destacando el papel de “las ciencias médicas, los médicos, los enfermeros, tantas personas que están cerca de nosotros, especialmente en los momentos más difíciles”.