En una audiencia celebrada este domingo en la Sala Clementina del Palacio Apostólico, el papa León XIV recibió a los empleados de los Servicios de la Florería y de mantenimiento de los edificios, acompañados de sus familias, para agradecerles su dedicación, especialmente tras el intenso trabajo realizado durante el reciente Jubileo 2025.
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Durante su discurso, el pontífice destacó el papel fundamental que juegan estos trabajadores en la acogida de los fieles, señalando que, gracias a su “compromiso común”, “millones de peregrinos han podido vivir con orden y serenidad el paso por la Puerta Santa” y participar fructíferamente en las celebraciones.
La “tarjeta de visita” de la Iglesia
El Papa hizo hincapié en que el mantenimiento y la decoración del Vaticano no son cuestiones meramente estéticas, sino que tienen una profunda dimensión pastoral. Para él, “el decoro de los espacios y la seguridad de las estructuras encuentran, en efecto, su sentido más elevado en el apoyo que prestan a la devoción de los fieles”. En referencia a los lugares más emblemáticos del Vaticano, León XIV recordó que la Basílica de San Pedro debe ser custodiada ante todo “como templo de contemplación, recogimiento y asombro espiritual”. Asimismo, se refirió a la Plaza de San Pedro y su columnata como la “tarjeta de visita, como se suele decir, de nuestra acogida a todos”.
El Papa invitó a los presentes a unir su labor técnica con la vida espiritual, recordándoles que su trabajo diario representa un “servicio discreto y valioso para la misión apostólica del Papa”. “Por eso os invito, mientras realizáis vuestro trabajo diario, a uniros a mí para pensar en quienes pasan por los lugares que cuidáis y a rezar por ellos”, manifestó el pontífice, añadiendo que “la fe y la oración dan sentido pleno a todo lo que hacemos”.
Para concluir el encuentro, el Papa alabó la diligente gestión dentro del Estado del Vaticano y animó a los trabajadores a recordar, incluso en los momentos de prueba, que son “miembros de un único organismo”. El acto concluyó con la bendición a los empleados y sus familias como “signo de mi gratitud” y con una foto de familia.