Cardenal Porras recupera su pasaporte el mismo día que decretan la Ley de amnistía general en Venezuela

En entrevista previa con el periodista venezolano Luis Olavarrieta, también se refirió a la transición en Venezuela

Cardenal Porras

Este 30 de enero, mismo día del anuncio de la Ley de amnistía y el cierre del centro de detenciones del Helicoide, en Caracas, el cardenal Baltazar Porras, arzobispo emérito de la capital venezolana, anunció que obtuvo un nuevo pasaporte.



En su cuenta de Instagram posteó un breve mensaje, acompañado de una fotografía donde muestra el nuevo documento de identidad: “Como ciudadano venezolano, ya tengo mi pasaporte”.

No hay una relación  directa entre  ambos hechos. El purpurado tuvo que hacer una renovación de pasaporte como cualquier ciudadano, lo que implicó agendar cita, ir a la toma de datos biométricos. Una vez emitido el documento de viaje automáticamente se levantó la restricción de salida del país.

Cabe recordar que el 9 de diciembre de 2025, cuando se disponía a viajar a Madrid con conexión en Bogotá, autoridades migratorias confiscaron su pasaporte alegando “problemas” precediendo a anularlo.

De hecho se le impidió salir a pesar de contar con pasaporte del Estado Vaticano. Esto mereció el rechazó de todos los sectores sociales y eclesiales del país.

Cárceles en museos

El cardenal Porras, en entrevista previa con el periodista venezolano Luis Olavarrieta, también se refirió a la transición en Venezuela, específicamente, sobre las excarcelaciones. Adelantándose a la medida de amnistía decretada por Delcy Rodríguez, tutelada por Donald Trump, afirmó que las cárceles deberían convertirse en museos.

“Tenemos que hacer como los alemanes después de la guerra”, convertir en museos para que nuestra población pase por allí, por ejemplo, La Tumba [calabozo de tortura en el recién cerrado Helicoide] para no repetir los errores del pasado.

Como buen historiador, recordó que cárceles de anteriores dictaduras como las de Juan Vicente Gómez, Marcos Pérez Jiménez y hasta las del periodo democrático fueron destruidas para construir nuevas que “llegan a ser peores que las anteriores”.

Ese mal – para Porras – debe ser subsanado por quienes lleven los destinos del país en este periodo de transición que se está abriendo. Ello pasa por la “justicia transicional” sobre todo para que haga justicia con aquellos delitos de lesa humanidad.

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