El Movistar Arena de Madrid se convertirá esta tarde en un espacio de encuentro, música y oración. La iniciativa se denomina ‘Llamados’, está impulsado por un sacerdote madrileño, José María Sánchez de la Madrid, párroco de la iglesia de Santo Domingo de la Calzada de Algete, de la mano del método de evangelización Alpha, y con el respaldo de la Diócesis de Alcalá de Henares. Junto a una macro adoración eucaristía y la intervención del gurú de Alpha, Nicky Gumbel, algunos influencers católicos de referencia compartirán cómo viven su fe en las redes sociales. Entre ellos, Quique Mira y su esposa María Lorenzo. Con 26 años, este barcelonés es el creador y presidente de la Fundación Aute, una plataforma que cuenta con un equipo de 50 personas que busa conectar a los jóvenes con Dios y con la Iglesia.
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PREGUNTA.- ¿Qué supone para ti responder a ‘Llamados’?
RESPUESTA.- Cuando nos invitaron, nos sorprendió muchísimo el salto, la confianza y la valentía de convocar un evento con tantísima gente. El Movistar Arena es escenario de conciertos y de propuestas más comerciales, y esto es una propuesta verdaderamente alternativa. Desde ahí, lo vivimos con gratitud, pero también con vulnerabilidad, porque no somos nadie para compartir nuestro testimonio.
P.- Sus miles de seguidores dicen lo contrario…
R.- Mar y yo estamos en el día a día muy metidos con redes sociales y a veces perdemos la perspectiva de lo que hacemos. Vemos un montón de mensajes que recibimos, pero no somos conscientes del volumen que supone Lo que no queremos perder de vista y minusvalorar es que detrás de cada mensaje hay una vida y una persona. Poder estar en ‘Llamados’ es hacer ese encuentro vivo y presencial, alimenta nuestra misión y da mucho sentido a todo lo que hacemos en el día a día digital.
P.- ¿Sabe del tirón de Alpha?
R.- Hace unos cinco años pude ir a unas cenas Alpha en Barcelona y es ahí donde descubrí que es un modelo brutal para evangelizar. Es una forma muy humana y muy cercana que permite que el joven se pueda cuestionar preguntas que el mundo a veces impide hacerse. Por ejemplo, alguien que empieza a tener inquietudes, pero no se ve preparado para ir a una a una misa o para estar cara a cara con un cura, Alpha se presenta como un cauce porque presenta el cristianismo de forma muy clara, vinculándolo al sentido de tu vida y la felicidad.
P.- Rosalía, ‘Los domingos’, la Oreja de Van Gogh… ¿Oleada de espiritualidad o espejismo circunstancial?
R.- Creo que hay una oleada sin duda. Veo a jóvenes que se han cansado de lo que el mundo les propone, se han cansado de la superficialidad y de la invasión tremenda de cosas que no sacia en su corazón, que no responden a su anhelo y deseo profundo de ser querido, de ser amado. Si esa misma inquietud la verbalizan Rosalía, Daddy Yankee o Justin Bieber, te anima a profundizar en esa búsqueda.
P.- ¿Ser un influencer católico compensa o paga demasiados peajes por compartir su fe en las redes?
R.- Yo lo vivo como un llamado que acompaña la Gracia. No todo cristiano está llamado a estar presente en las redes sociales, pero cuando hay un llamado es una aventura apasionante, maravillosa, llena de cosas preciosas que te aportan muchísimo: relaciones, experiencias… Y luego, si lo gestionas bien, te puedes dedicar enteramente a ello. Tanto mi mujer como yo en su momento dejamos nuestros trabajos. También renunciamos a la agencia que nos representaba porque vimos que no era compatible nuestro ser y hacer con los fines comerciales que buscaban. A día de hoy solo colaboramos con entidades católicas con las que tengamos afinidad y haya comunión en los valores de la fe. En cualquier caso, nosotros somos solo instrumentos para presentar a Jesucristo. Mi objetivo es que la gente vaya a Cristo, conozca al Señor y luego se quede con el Señor, Por otro lado, aunque esta misión es apasionante, también conlleva una parte de cruz, Ahí están los haters, o tus momentos personales de oscuridad. Frente a esto, la única vía es perseverar.
P.- Un influencer católico, ¿torea a los haters, va de frente contra ellos, los condena?
R.-Suelo tomármelo con humor, no entro en su juego. Evidentemente, cuando detrás hay una crítica constructiva, la acojo y me ayuda a reflexionar y a crecer.
P.- ¿Detrás de un hater puede haber un futuro ‘san Pablo’ converso?
R.- Dios hace milagros. Muchas veces no somos conscientes del alcance y fruto de nuestra misión. Alguna vez hemos estado en México o en Ecuador dando una conferencia y al final una persona se me ha acercado llorando y diciéndome que su vida no tenía sentido y, que, de repente, se topó con nuestros vídeos e inició un proceso de conversión que le ha llevado a ser catequista. Al igual que Dios hizo con san Pablo o conmigo mismo, es capaz de hacer que cosas así sucedan cada día.