Cinco policías fueron secuestrados por la guerrilla colombiana en el sector de La Llana, en la vía entre Cúcuta y Tibú, departamento del Norte de Santander, en el oriente del país. El hecho ocurrió cuando los agentes, vestidos de civil y desarmados, viajaban en un bus de servicio público tras regresar de su permiso vacacional de fin de año para retomar sus labores en la estación de Tibú.
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Fueron interceptados por el Ejército de Liberación Nacional (ELN), quienes de forma ilegal habían instalado en la vía una alcabala, bajo el argumento de realizar un control territorial.
Pedro Sánchez, ministro de defensa, ha repudiado el hecho y abrió una investigación para determinar las fallas del protocolo de seguridad con estos uniformados. Afirmó que “sabemos que se encuentran con vida y confiamos plenamente en que van a regresar con vida también y a salvo”.
Más soluciones integrales
Orlando Olave, obispo de Ocaña, ha expresado su preocupación a Noticias Caracol, por lo que ha demandado “más presencia del Estado”, no solo militar, sino que pide se den soluciones integrales.
Al respecto, señaló que en esta región del Catatumbo colombiano “necesitamos cientos de kilómetros de carreteras, necesitamos muchas más escuelas, necesitamos apoyo para nuestros campesinos que están trabajando con lo legal en esta zona que es tan rica, en esta zona de la provincia de Ocaña”.
El prelado ha insistido que “nadie se debe cansar de buscar la paz” al tiempo que pidió al ELN buscar caminos de entendimiento, porque “la guerra siempre traerá retraso”. Invitó a los guerrilleros a descubrir las posibilidades que tiene Colombia para el desarrollo en paz.
Artesanía de paz
Juan Carlos Barreto, obispo de Soacha y presidente de Cáritas Colombia, informó que esta entidad se encuentra haciendo un barrido al panorama nacional en las regiones azotadas por la violencia: Antioquia, Chocó, Catatumbo, Cauca y Nariño.
Estas cinco regiones enfrentan graves problemas de acceso a alimentos, medicamentos y servicios esenciales debido a los bloqueos de los grupos armados, por lo que alertó sobre la compleja situación que ha llevado a estas poblaciones al borde de una crisis humanitaria.
Barreto denunció que estos grupos armados están bloqueando las brigadas médicas y la ayuda humanitaria, lo cual viola la dignidad humana y a los derechos fundamentales. Ha pedido a estos ilegales deponer las armas, “escuchen el clamor del país”.
Citando al papa León XIV, invitó a estos grupos armados a abandonar “la industria de la guerra” y dar pasos firmes hacia “la artesanía de la paz” como el único camino para alcanzar la reconciliación, el perdón y la paz en estos territorios.