El presidente ruso Vladimir Putin aprovechó la Navidad ortodoxa, este 7 de enero, para señalar que los soldados rusos cumplen una “misión sagrada” en nombre de Dios en la guerra de Ucrania. Así se lo dijo durante la celebración religiosa en un templo a las afueras de Moscú dedicada –no por casualidad– al gran mártir Jorge el Victorioso con militares y sus familias, según ha difundido el Kremlin en vídeo.
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Misión salvífica
En su breve intervención recordó que a Jesús vino a la Tierra para salvar a todos los hombres y que también “los soldados de Rusia también cumplen siempre, por así decirlo en nombre del Señor, esta misión: la defensa de la patria, la salvación de la patria y de su pueblo”. Si bien no citó expresamente en el vídeo de dos minutos difundido la invasión de Ucrania, en todo momento define a los soldados como portadores de una “misión sagrada”.
Valorando esta intervención la teóloga ortodoxa Natallia Vasilevich, en declaraciones a KNA recogidas por katholisch.de, cree que las palabras de Putin son un auténtica blasfemia. Para ella “la grandeza de Rusia y la guerra en Ucrania son ahora la verdadera religión de Putin” y este emplea narrativas religiosas de forma simbólica para reforzar su visión, aunque ambas historias se contradicen. También destaca que Putin evita en Navidad la celebración del patriarca Kirill, a la que acude en Pascua.
Mientras en Ucrania prosigue también el ataque a edificios religiosos. Según ‘Cristianos contra la guerra’, este lunes, 5 de enero, un sacerdote ortodoxo ucraniano perdió la vida en su parroquia de la región de Jersón, en el sureste de Ucrania, a causa de un dron ruso. Cifras oficiales ucranianas estiman que unos 700 edificios religiosos ucranianos han sido dañados o destruidos desde que empezó la ofensiva en febrero de 2022.