El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, considera que hoy “se salda una deuda histórica con las víctimas”. Es su primer valoración tras la firma del acuerdo con la Iglesia que recoge que el Defensor del Pueblo determinará las indemnizaciones a las víctimas de abusos que no confían en la vía abierta por la Iglesia a través del Plan de Reparación de Víctimas de Abusos.
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Bolaños determinó que “la indemnización la fija el Estado y la Iglesia paga”. “El Estado no abonará un céntimo”, enfatizó. A partir de ahí, detalló que se trata de un sistema mixto para llevar a cabo estas indemnizaciones, de tal manera que las víctimas podrán acudir a una unidad de tramitación en el Ministerio de Justicia con todas las garantías. A partir de ahí el Defensor del Pueblo una propuesta de reparación económica, moral o restaurativa. Este dictamen se traslada a la comisión de la Iglesia y a la víctima. Si la Iglesia o la víctima no están de acuerdo, se creará una comisión mixta en la que participaran la Iglesia, el Estado y las víctimas para llegar a un acuerdo final de reparación. Si en esta instancia no se logra un acuerdo, el criterio que primará es el del Defensor del Pueblo. “La participación del Defensor es imprescindible y nuclear”, enfatizó sobre este acuerdo que tendrá vigencia de un año prorrogable y que se aterrizarán en un convenio que se elaborará en un mes y concretará cada paso.
Hemos llegado tarde
“Claro que para muchas víctimas han llegado tarde y puede que el Estado haya llegado tarde. Ayer no tenían nadie, porque todos estos hechos están prescritos”, reflexionó Bolaños sobre los “centenares” de casos existentes. De la misma manera, aclaró que se podrán ajustar a esta vía las personas cuyo caso haya prescrito o el abusador haya fallecido.
“La Iglesia cumple con las víctimas de abusos, cumple todos los requisitos que el Defensor del Pueblo puso escrupulosamente”, defendió el ministro. De la misma manera, subrayó que “es un paso indiscutible que hace justicia. Hoy saldamos una deuda”.
Respaldo vaticano
En su intervención, Bolaños agradeció la colaboración de las asociaciones de las víctimas, del Episcopado, de los religiosos, del Vaticano, con una mención especial a Francisco, a León XIV y al cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin. “En los momentos en los que la negociación entraba en una dificultad, ha sido necesario que el Vaticano optara por la vía del acuerdo”, apuntó el titular de Justicia. De la misma manera, reconoció que “ha sido una negociación compleja y ardua”.
El ministro también subrayó que las indemnizaciones estarán exentas fiscalmente con carácter retroactivo. “Se salda una deuda historia y moral”, señaló sobre lo que definió como “un fenómeno que no es únicamente español”.
Corazón helado
De la misma manera, quiso poner sobre la mesa “la huella de dolor, de historias que hemos oído y escuchado, que te hielan el corazón por los daños psicológicos y morales que los han acompañado en su vida”. “Hay instituciones que hemos trabajado para que estas víctimas tengan una reparación justa”, detalló.
Sobre el Plan de Reparación Integral para las Víctimas que ya ha acogido a un centenar de personas y que ya ha distribuido cerca de dos millones de euros, dejó caer que “las víctimas no tenían demasiada confianza en el plan de las víctimas, porque consideran que la Iglesia era juez y parte”. “Ahora tenemos un plan tutelado por el Estado”, remarcó.
El único escollo público que se visibilizó entre el Gobierno y la Iglesia, fue el hecho de que el ministro Bolaños explicó que “en este acuerdo no se recoge referencia alguna sobre las víctimas al margen de la Iglesia”. Esta versión contradice la manifestada por la Conferencia Episcopal, que sí sostiene el Ejecutivo dará pasos para reparar a las víctimas de otros ámbitos como la escuela pública o los clubes deportivos.