Tras la operación militar estadounidense ‘Resolución absoluta’ del pasado 3 de enero y la consiguiente captura y traslado del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y con su esposa, Cilia Flores, el Secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, es quien capitanea la parte política desde suelo estadounidense mientras la asamblea venezolana va dando sus pasos confirmando a Delcy Rodríguez como presidenta encargada. Lo que parece es que Rubio también está ejerciendo labores diplomáticas ya que este 6 de enero ha hablado con el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede.
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Según un comunicado emitido por administración estadounidense, “los dos líderes conversaron sobre desafíos apremiantes, que incluyen las iniciativas para mejorar la situación humanitaria, en particular en Venezuela, así como promover la paz y la libertad religiosa a nivel mundial”. Para el portavoz de la Secretaría de Estado estadounidense, “el secretario Rubio y el cardenal Parolin reafirmaron su compromiso de profundizar la cooperación entre Estados Unidos y la Santa Sede para abordar prioridades comunes en todo el mundo”.
Valoraciones previas
Esta llamada se produce tras las medidas palabras del papa León XIV en el ángelus del domingo. El pontífice puso en el centro el bien del pueblo, a la vez que fijó su postura sobre la propia soberanía de los pueblos. “El bien del amado pueblo venezolano debe prevalecer sobre cualquier otra consideración e inducir a superar la violencia y emprender caminos de justicia y de paz garantizando la soberanía del país” que se plasma en la constitución y los derechos humanos y civiles de cada uno y de todos para “construir juntos un futuro sereno, de colaboración, de estabilidad y de concordia con especial atención a los más pobres que sufren por la difícil situación económica”, reclamó León XIV.
Tras esta intervención, el embajador estadounidense ante la Santa Sede, Brian Burch, dejó los canales diplomáticos de lado y publicó un breve comunicado en las redes sociales destacando que el Papa “hizo hincapié en la necesidad de trabajar juntos para construir un futuro para el pueblo venezolano basado en la cooperación, la estabilidad y la armonía”. A lo que añadió que “gracias al liderazgo decisivo del presidente Trump, Maduro ahora enfrentará la justicia”, lo que supone “un momento para celebrar la esperanza de millones de personas explotadas durante mucho tiempo, al tiempo que se garantiza un futuro más seguro y sólido para los Estados Unidos”.