Después de ver cómo han sido tumbados todos los recursos interpuestos contra la jueza de Briviesca que ha llevado el caso de Belorado, las monjas cismáticas ya tienen fecha definitiva para su desahucio del monasterio burgalés: el martes 10 de febrero a las nueve y media de la mañana.
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Así lo ha dado a conocer hoy la Oficina del comisario pontificio y arzobispo de Burgos, Mario Iceta, que se hace eco del auto del Juzgado de Briviesca. En el documento judicial se insta a las ex religiosas a que dejen la finca “libre y expedita”. Es más, se recoge que desalojarla “con apercibimiento de lanzamiento si no lo hiciere voluntariamente”.
No cabe recurso
Desde el Arzobispado de Burgos se aclara que contra este auto no cabe recurso alguno. Tan solo podría interponerse en el desahucio un último recurso que las clarisas excomulgados tienen pendiente en la Audiencia Provincial, en caso de que se resolviera antes del 10 de febrero y resultara a su favor, una posibilidad poco probable.
Así, si este martes se encontraran en el monasterio de Belorado, las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, por mandato judicial, tendrían que entrar en la finca para expulsarlas.
Estrategia de comunicación
¿Buscarán las monjas cismáticas la imagen de la Guardia Civil echándolas por la fuerza del convento? Ahí es donde entraría en juego, una vez más, su particular estrategia de comunicación para ganar visibilidad, como vienen haciendo desde mayo de 2024, cuando declararon el cisma.
En cualquier caso, se tratará una actuación pensada para los medios de comunicación, puesto que desde el pasado verano iniciaron la mudanza al convento de Orduña, de donde fueron rescatadas las cinco monjas ancianas. El cambio de monasterio viene motivado porque el proceso judicial de desahucio de Orduña va más lento que el de Belorado, lo que les daría, al menos un año más de residencia hasta que se resuelva, teniendo en cuenta los ritmos de la justicia en lo que a la okupación se refiere.
